#9M: No hay lugar seguro para las mujeres, ni siquiera el hogar
Las mujeres de México enfrentan día a día diferentes tipos de violencia y según muestran los datos, no hay un solo espacio en el que no corran riesgos.
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) levantó en 2019 por primera vez una encuesta sobre acoso sexual. El resultado fue que en los últimos seis meses, el 27% de mujeres había sufrido algún tipo de acoso, es decir, casi una de cada tres mujeres del país.
Lo más comúnmente reportado, por una de cada cuatro mujeres, fue algún tipo de intimidación sexual, referente a recibir piropos ofensivos, mensajes por medios electrónicos haciendo comentarios sexuales o insinuaciones de ese tipo. Una de cada diez sufrió abuso sexual, en forma de manoseos, besos no deseados o que un hombre se tocara en frente de ellas. 2.2% fue víctima de acoso u hostigamiento sexual, y 1.5%, de intento o violación consumada.
Los datos sobre lo que ocurre dentro de los propios hogares de las mujeres muestran que tampoco son un lugar seguro.
En 2017, el 29% de homicidios de mujeres ocurrieron dentro de su domicilio. A partir de 2008, poco después de lanzada la llamada guerra contra el narco, los asesinatos han aumentado en todo el país para ambos sexos, y para ellas, sobre todo, aumentaron los casos en la vía pública. Pero antes de eso, 2004 fue el año más mortífero dentro del propio hogar: 48% de mujeres a las que mataron, ni siquiera tuvieron que poner un pie en la calle, de acuerdo con cifras del Inegi.
El aumento de la violencia generalizada también ha hecho que haya más asesinatos de mujeres con arma de fuego, según un análisis publicado por la organización Data Cívica el año pasado, pero las causas más comunes siguen siendo, sobre todo, asfixia, seguida de envenenamiento, uso de un arma blanca, como cuchillos, o con exceso de “fuerza corporal”, es decir, a golpes.
Esto varía por edad: el ahorcamiento o ahogamiento es la principal manera de asesinar a niñas menores de 11 años, y las armas blancas, lo más usado en mayores de 65.
En la diferencia de muertes entre vía pública y hogar, hay una relación con el estado civil de las víctimas: mientras que las solteras son atacadas más en la vía pública, en las casadas siegue habiendo más muertes dentro de su propia casa.
“Esto nos revela que tenemos prácticamente tres fenómenos que atender –si bien dos de ellos están íntimamente relacionados–. El primero es la violencia armada en público, que es la que más ha aumentado, afectando desproporcionadamente a las mujeres jóvenes. El segundo es la violencia en casa, con arma de fuego, que se ha disparado ahí donde también incrementaron los homicidios en público. Y el tercero es la violencia en casa que ha permanecido casi inalterada en este periodo, afectando desproporcionadamente a niñas y a adultas mayores y siendo insistentemente cruel”, concluyó Data Cívica.
Con información de Animal Político e INEGI.
