
Este 5 de abril, se suscitaron manifestaciones en Casa Michoacán, así como frente a las puertas de Palacio de Gobierno, con el resultante de varios vehículos destrozados y quemados, así como pérdidas económicas para los negocios cercanos al inmueble gubernamental.
Alfonso Guerrero Guadarrama, líder de la Asociación de Comerciantes y Vecinos del Centro Histórico (Covechi), comentó que no existieron daños en estructuras de negocios, pero si en su economía. “No hemos tenido reportes de que hayan dañado negocios o propiedades particulares. Se perdió la venta casi todo el día. Las pocas ventas que realizamos fueron en la mañana. Posterior a los eventos, nadie tuvo actividades, ni restaurantes ni tiendas. Fue un daño importante, porque perdimos el 70% de las ventas, es decir 9 millones de pesos de pérdidas”, comentó Guadarrama.
Estos eventos se desarrollaron todavía en periodo vacacional, al estar varios turistas en la ciudad, lo que ocasiona una difusión rápida de los problemas. “La percepción es distinta a la realidad, y al sentirse en riesgo, las cosas cambian. En el sector turístico, a partir de mayo, veremos la repercusión de todo esto”, indicó el líder de Covechi.
Por su parte, Raúl, un bolero que estuvo trabajando en el momento de la manifestación, comentó que ya no es sorpresa, ante la constante ola de eventos similares. “Creo que todo está orquestado por el mismo Gobierno y los comuneros. Vaya casualidad que después de todo se pongan a comer tacos aquí como si nada. Uno ya está acondicionado para esos eventos. He sufrido cosas más feas que esto que sucedió. No deberían de traer niños, está mal hecho. No enseñen a los niños a ser violentos desde temprana edad. Es libre la manifestación pero no debe vandalizarse”, comentó el bolero.
Los eventos del 5 de abril se han repetido desde hace siete años, ante la pérdida de cuatro comuneros de Arantepacua, sin embargo, los negocios diversos que están en el primer cuadro de la ciudad pagan el precio, a nivel estructural y monetario.