Luego de ir sobreviviendo 2 años, haciendo frente a la falta de economía a consecuencia de la pandemia, el señor Joaquin López Guzmán, teme al cierre de su panadería ante la crisis que se está viviendo en el sector de la panadería; ya que la alza de precios en los insumos ha afectado cientos de panaderías tanto a nivel nacional, como estatal y municipal.
Dónde el negocio familiar del señor Joaquin, parece ya no poder hacer frente a esta crisis como a la presencia de negocios informales; los cuales han ido consumiendo poco a poco las panaderías que trabajan bajo los lineamientos legales correspondientes.
“Nos ha golpeado muy severamente en los procesos de producción y en el bolsillo, nos ha golpeado de tal forma que estamos a punto de sucumbir, y hemos aguantado hasta ahora, hemos podido aguantar manejando el mismo personal, pero nos hemos visto en la necesidad, nos vamos a ver en la necesidad si esto sigue, así pues de cerrar puertas o dedicarnos a otro negocio; así de grave esta la cosa”
El señor Joaquín, lleva más de 40 años realizando la actividad de la panadería, en el cual se han integrado diversos miembros de su familia, como esposa e hijos; haciendo de esta labor su único ingreso económico, haciendo que su familia viva en la incertidumbre y con el miedo de perder el trabajo al cual le ha dedicado gran parte de su vida; a consecuencia de que no se le ha brindando la importancia que realmente le corresponde a este sector.
“Somos un eslabón muy importante al que no se le ha dado la importancia que realmente requiere, al panadero lo ven como una persona que anda toda la vida lleno de harina, chorreado, desvelado, traspasado, pero realmente somos personas con dignidad, con ganas de salir adelante, con ganas de progresar, con ganas de vivir bien y de dar un buen servicio”.
Aunque para muchos, los negocios pueden ser simplemente eso, un negocio que ayuda a generar un ingreso; para el señor Guzmán y su familia, es parte de su estilo de vida, es algo que los he representado, un proyecto al cual se le ha invertido tiempo y mucho proposito de superación.
“Aunque en los negocios o en la vida o en los números, no se anda con sentimentalismos, pues para mi dedicarme a otra cosa sería muy complicado porque realmente aunque me preparé en la universidad, casi toda mi vida le he entregado a esta negocio y sería muy triste, muy deprimente dedicarme a otra cosa pues que no sé que me depara el futuro, lo único que si quiero y enfatizo, que la gente tome conciencia de que nosotros queramos subir el precios al producto, sino que la misma situación económica, los mismos altos costos de la materia prima, nos han obligado”.
Ante todas estas situaciones, Don Joaquín espera que la crisis en los precios para elaborar su pan, pueda terminar pronto, así como una respuesta por parte de las autoridades para generar una estrategia que ayude a este sector alimenticio para que no cierre sus puertas y no deje sin empleos a cientos de familias; ya que en en la entidad michoacana el 96 por ciento de panaderías son negocios familiares.
