Varios fanáticos de la muñeca se quedaron sin su palomera o su vaso debido a las pequeñas cantidades que se vendían y a la reventa de los productos.
En el video de apenas cinco segundos se puede observar a un hombre molesto el cual le reclamaba a quien pareciese ser un cinepolito, según testigos, el hombre pedía un vaso coleccionable pero al parecer ya no había.
Aparte de que solo se ofertarían cantidades mínimas en cines selectos, otra de las razones que se atribuyen al agotamiento de los productos se debe a los revendedores los cuales fueron expuestos en varios cines al rededor de la republica saliendo con bolsas repletas de palomeras y vasos coleccionables de la película.
