Como en las películas, el ladrón no contó con que el dueño del automóvil estaba cerca y al darse cuenta del robo lo detuvo con una patada voladora que casi lo mata, pero vivió para recibir los palazos de un tercero.
Bajo la penumbra de la noche, el hombre llega a bordo de una camioneta y se estaciona justo en frente del automóvil del que pretendía extraer la computadora automotriz (conocida como Unidad de Control del Motor “ECU”), al bajar de su camioneta, procede a abrir el cofre del Aveo 2018 con facilidad y comienza a buscar la ECU dentro del mismo pero su robo pronto quedó frustrado.
El conductor llega corriendo por la banqueta de la calle junto a otro acompañante, por la furia, el dueño del automóvil ataca al ladrón con una patada voladora la cual arrojó al delincuente a la mitad de la calle causando que se estrellara con un camión morado que justo pasaba por el lugar, milagrosamente el hombre no fue aplastado por el camión pero eso no significó que no tuviera un escarmiento.
Rápido otros hombres se acercaron al lugar y comenzaron a golpear al hombre hasta acorralarlo contra su camioneta, seguido de eso un terceo con un palo comenzó a golpearlo cual piñata para después, entre todos, llevarlo al suelo y seguir golpeándolo.
