Con apenas 12 años, Valentina Montoya Pérez ya se ha convertido en una destacada representante de Michoacán a nivel nacional dentro de la disciplina de acuatlón, logrando obtener medallas de oro y plata gracias a su disciplina y constancia.
Su historia deportiva comenzó desde los seis años con la natación, posteriormente practicó waterpolo y finalmente encontró en el acuatlón la disciplina que la llevó a representar al estado en competencias nacionales.
“Mucho entrenamiento fue venir a la pista, entrenar dos horas nadando, una corriendo… estuve en la Olimpiada Nacional en vacaciones. Tuve que entrenar doble sesión; en la mañana nadar y correr, en la tarde volver a hacer natación y ejercicios de fuerza”.
Su padre, Alan Montoya Estrada, compartió el orgullo que representa verla competir por Michoacán, aunque reconoció las dificultades económicas que enfrentan muchas familias para sostener el desarrollo deportivo de sus hijos.
“Los papás corremos con la mayoría de los gastos. Es bonito ver a nuestros hijos representar al estado, es un orgullo para nosotros y para ellos, pero creo que sí hace falta mucho apoyo, becas deportivas que nos ayuden”.
Detalló que frecuentemente las familias deben compartir gastos de transporte, hospedaje y alimentación para poder acudir a competencias nacionales.

“Te juntas con otros padres de familia… a veces va solamente la mamá o el papá para cortar gastos. Buscas un Airbnb para cocinar y no gastar tanto en comida… a veces andar haciendo rifas para solventar gastos”.
Asimismo, hizo un llamado a autoridades y al sector privado para brindar mayor apoyo a los deportistas michoacanos.
“Hacemos un llamado a todas las autoridades y al sector privado a apoyar a todos los deportistas. Honestamente todos los deportistas lo merecen”.
Por su parte, Valentina aseguró que Michoacán tiene el talento suficiente para competir al más alto nivel nacional.
“Con el apoyo del gobierno se puede lograr una federación grandísima para representar a Michoacán en cualquier deporte”.

Además, reconoció que una de sus mayores motivaciones es convertirse en inspiración para otros jóvenes deportistas.
“Me gusta ser un ejemplo a seguir… que sí se lo crean, que tengan disciplina y también el apoyo de los padres para que cumplan sus sueños. Si lo quieren, lo pueden lograr”.
Entre entrenamientos, sacrificios y sueños por cumplir, Valentina continúa abriéndose camino en el deporte nacional, demostrando que el talento michoacano puede competir y destacar en cualquier escenario cuando existe disciplina, esfuerzo y pasión.
