Tras la reciente victoria de Saúl Álvarez frente a Caleb Plant, donde unificó los títulos del Supermediano, la gran pregunta que se hacen los aficionados al boxeo es: ¿quién puede ser el próximo rival del Canelo? Lo cierto es que la calidad pugilística del tapatío le convierte en una figura a la que cada vez es más difícil encontrar un reto a su altura.
Pocos dudaban de que fuera a derrotar al americano en su último combate. De hecho, casi nadie pone en duda su condición de favorito desde que hiciese su segunda contienda con Gennady Golovkin, allá en 2018, viniendo de un empate en su encuentro anterior. Para encontrar una derrota del de Guadalajara tenemos que remontarnos a septiembre de 2013, la única de su carrera profesional y contra, nada más y nada menos que, Floyd Mayweather Jr.
Por lo tanto, muchos han acogido con cierta expectación las declaraciones de Ali Abdelaziz, manager de Kamaru Usman, campeón del peso Welter de la UFC y considerado el mejor “libra por libra” de su organización, donde afirmó que le gustaría medirse en un combate frente a Álvarez. Abdelaziz afirmó que, si McGregor aguantó 10 asaltos a Mayweather, el nigeriano tendría opciones incluso de vencer al Canelo.

Es importante que remarquemos que el combate de celebraría según las reglas del boxeo. Ahí Usman pierde fuerza, ya que no solo no es su medio, sino que, además, su punto fuerte pasa por la combinación del “striking” con puños y piernas y la capacidad de “takedown” y lucha de suelo. Canelo lleva una considerable cantidad de tiempo siendo favorito de los pronósticos en las casas de apuestas para sus combates (al menos la media docena anterior), y no parece que fuera a ser diferente en esta ocasión, partiendo como favorito por encontrarse en su hábitat natural: el pugilismo.
Canelo ya ha afirmado que, sin cerrar la puerta a nada en el futuro y, aun teniendo en cuenta el contexto de combate de bolsa millonaria, no se encuentra dentro de sus prioridades celebrar esta contienda frente a Usman. “Payday”, dijo recientemente de forma sucinta cuando le preguntaron por esta posibilidad. El tapatío parece querer disfrutar un poco más de su reciente gesta frente a Plant, antes de imaginar futuros escenarios.
Por su parte, el gran jefe de la UFC, Dana White, no quiere ni oír hablar de este tipo de eventos: quiere a sus estrellas centradas en las MMA, y dejando de lado estas aventuras en el mundo del boxeo. White se está poniendo serio con el asunto, ya que otro de sus luchadores más populares, Max Holloway, también afirma querer ponerse los guantes de 10 onzas en un futuro próximo. Por todo ello, el Canelo vs. Usman no parece que tenga mucho recorrido a corto plazo.
