Con el propósito de disminuir el tabú en la sociedad, en especial de los jóvenes japoneses sobre el tema del excremento, el artista Masaru Kobayashi, decidió crear el divertido Museo Unko.
Es decir, que esta exposición interactiva ubicada en la ciudad de Tokio, hay popó en forma de peluches, helados y pan dulce, de todos los sabores, tamaños y colores.
Por lo tanto, el museo dedicado al excremento humano tiene un estilo “kuwaii” (lindo o tierno). “Influencers” de todo el mundo han aprovechado este inusual lugar para crear contenido en redes sociales. Mientras que los visitantes pueden sentarse en coloridos escusados donde aparecen popós en color pastel.
Durante los últimos años, Kobayashi ha creado seis museos parecidos en todo Japón, y posiblemente abra otro en Singapur.
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Fuente: López-Dóriga
