El niño Davi Lucca fue plantado por sus compañeros de coreografía en su graduación y al verlo triste, su mamá se subió a bailar con él.
En una escuela de Sao Paulo, Brasil, se llevó a cabo un acto de graduación de alumnos del preescolar, celebrándolo con una coreografía, pero los compañeros de Davi no asistieron al evento.
El niño se veía triste y solo en el escenario, mientras los demás niños se veían felices mientras bailaban.
La escena era incómoda para los presentes, por ello, una maestra se acercó a él para que saliera de escena.
El niño triste se quedó agachado, a un lado lo que generó que la madre se acercara y comenzara a imitar los pasos de baile de los demás alumnos.
“Yo estaba frente al escenario animándolo para que fuera con sus amigos, para que siguiera bailando, pero hizo un puchero y yo sabía que iba a empezar a llorar. Le pedí a la coordinadora que fuera por él y ella me lo trajo para consolarlo” mencionó la madre.
El niño al ver a su mamá poco a poco empezó a integrarse y disfrutar de su graduación.
Davi no se avergonzó de que su pareja de baile fuera su mamá, al contrario, le dijo: “Mi mamá es la mejor bailarina en el escenario y que era el mejor día de su vida”, contó para G1.
Fuente: Debate.com
