Al rededor de 3 mil productores de aguacate y zarzamora, pertenecientes a los municipios de Salvador Escalante, Ario de Rosales, Nuevo Trecho y Taretan, tomaron una decisión ante el hartazgo del crimen organizado y con el objetivo de defenderse y defender sus tierras.
Hoy los pobladores son una verdadera fuerza armada, pues con armas de alto poder han cerrado el acceso a sus comunidades a narcotraficantes y sicarios.
“Queremos ser muy enfáticos. Nosotros no somos autodefensas, no somos grupos delincuenciales. Aquí en la vida lo único que sabíamos manejar era el machete y el asador. Últimamente se ha visto la necesidad de adquirir algunas armas aún con el miedo de no saberlas usas correctamente”, explica uno de los comandantes en entrevista para Grupo Milenio.
Los campesinos, encapuchados en su mayoría, instalaron 54 barricadas en los municipios antes mencionados, para protegerse. En el punto, día y noche, en turnos de 12 horas, cuatro hombres con armas largas vigilan la carretera de ambos sentidos, las cuales se encuentran divididas por llantas y llenan el pavimento de tierra y piedras para que los autos bajen la velocidad.
Los soldados de “Pueblos Unidos”, como se hacen llamar estos comuneros, dicen que son financiados por empresarios aguacateros.
“Sale más barato comprar un rifle que pagar extorsiones”, apuntaron.
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La conformación de Pueblos Unidos comenzó hace alrededor de ocho meses en Ario de Rosales, cuando se desbordó la desaparición de hombres, mujeres y jóvenes. Poco a poco el movimiento armado se expandió a localidades aledañas donde la gente demandaba su seguridad.
“Nuestro esfuerzo ha sido para bien. De habernos armado porque ya hay menos asesinatos, menos secuestros, menos extorsiones, menos robos de carro”, dijo el comandante de la zona.
El comandante de Pueblos Unidos aseguró que su intención no es vivir “al margen de la ley”, pues esto lo tienen que hacer debido a que las autoridades municipales, estatales y federales no dan la seguridad necesaria y ante su omisión, buscan transitar a un “auto gobierno” en la región.
Con información de Grupo Milenio
