Ante el presupuesto destinado para el proyecto del zoológico de Morelia por más de 13 millones de pesos, especialistas en protección animal señalan la importancia de destinar recursos a la dignificación de los espacios y la calidad de vida de las especies que ya se encuentran resguardadas en el parque.
La doctora Rosario Herrera Guido, especialista en temas de protección animal afirmó que modificar la fachada del zoológico es algo que puede hacerse, pero que es importante invertir una buena cantidad en mejorar los espacios, los alimentos y el cuidado de los animales.
“Se puede dignificar la fachada, pero invertirle una buena cantidad a dignificar los espacios, a estar pendiente de que los alimentos sean de buena calidad, dignos, higiénicos y que haya cuidado para los animales, no hemos podido tener especialistas en vida silvestre en el zoológico” argumentó Herrera Guido.
Durante el aniversario número 30 del zoológico en 2001, se quiso comprometer a candidatos a la presidencia municipal y la gubernatura, a través de la firma de varios acuerdos en los que el zoológico de Morelia era una prioridad, aseguró la investigadora.
Dichos acuerdos, establecían que se debería redimensionar al zoológico como un santuario para dignificar la vida de las especies salvajes que hayan sido traficadas y/o con historial de maltrato y que el zoológico tendería a en la medida de lo posible, y con ciertas selectas, convertirse en un espacio de especies endémicas, es decir, originarias de Michoacán.
Esto para lograr difundir la vida de los animales silvestres mediante videos y documentales donde realmente los jóvenes y los niños, aprendan de la vida silvestre y de la vida rural, para dejar de utilizar animales vivos, indicó la doctora.
Herrera Guido, relató que estos acuerdos surgieron ante la necesidad de mejorar las condiciones de vida de los animales que eran por demás inadecuadas por características como: espacios reducidos, animales que se exponían demasiado al sol al no contar con tejado. Y la calidad de los alimentos.
“Se les daban croquetas de 16 de proteína a los lobos mexicanos (alimento que no se les da ni a los animales en situación de calle)”, aseguró.
El zoológico, además, no cuenta con especialistas en vida silvestre, los cuidadores de estos animales son licenciados en veterinaria.
La doctora Herrera Guido destaca la necesidad de tener un zoológico realmente digno, educativo, que transmita cultura de paz, ya que traer animales que no están condicionados a la zona geográfica es condenarlos al sufrimiento y la muerte, como ya sucedió con la osa polar Yupik, sin mencionar que el traslado y el mantener a estos animales con vida significa grandes cantidades de dinero.
Por Alejandro Villalobos y América Barajas
