¿Sabías que hubo un pasajero mexicano a bordo del Titanic?, conoce la leyenda
Imagen Ok Diario

El “Titanic” es una de las embarcaciones más recordadas en el mundo por su trágica historia, en donde murieron cientos de personas, entre las cuales se encontraba un mexicano.

La embarcación inglesa partió de Southampton, el 10 de abril de 1912, con miles de personas de diferentes nacionalidades, pero en esta ocasión nos centraremos en la historia del único mexicano a bordo Manuel Uruchurtu Ramírez.

De acuerdo con diversos historiadores, antes de abordar el Titanic, Manuel envió un telegrama a México, con el mensaje “Embarcándome”.

Los descendientes de Manuel aseguran que, fue un héroe, debido a que cedió su lugar en los botes salvavidas a una mujer inglesa llamada Elizabeth Ramell Nye.

Debido a este gesto por parte de Uruchurtu, originario de Sonora, se escribió una novela titulada “El Caballero del Titanic”.

Aunque este acto de generosidad no ha podido ser comprobado por parte de los historiadores.

Guadalupe Loaeza, autora de ‘El Caballero del Titanic’, comentó a BBC ‘Mundo’ en 2012 que no había pruebas fehacientes del supuesto acto de amabilidad de Manuel Uruchurtu.

Imagen de yosoyhermosillosonora.com

También te puede interesar: Joaquín Muñoz asegura que Juan Gabriel fingió su muerte y que en un año reaparecerá

Por su parte, Antonio Uruchurtu, bisnieto de Manuel Uruchurtu, asegura que el hecho sí ocurrió, aunque no hay fotos o documentación para comprobarlo.

Antonio asegura que la propia Elizabeth Ramell contó en un viaje a Hermosillo, capital de Sonora, en 1916, que Manuel Uruchurtu le había cedido su lugar en el bote salvavidas del Titanic.

Según el bisnieto de Manuel Uruchurtu, la visita fue reseñada no sólo por la familia, sino por algunos vecinos y un maestro que sirvió como traductor.

Pero en la biografía oficial de Ramell, quien tuvo un importante papel en la organización de beneficencia conocida como el Ejército de Salvación, no existen referencias de algún viaje a México.

Tampoco existen en otros documentos redactados por Elizabeth cuando fue rescatada por el barco Carpatia.

Elizabeth escribe una larga carta a sus padres dando cuenta de cómo logró salvarse al hundimiento del Titanic y en ningún momento menciona a Manuel Uruchurtu.

Aunque no contaba con la suficiente documentación, Guadalupe Loaeza comentó que decidió escribir el libro ya que es una historia idealista y llena de valores.

Manuel Uruchurtu tenía 42 años de edad y fue diputado en cuatro ocasiones, además de funcionario en el gobierno de Porfirio Díaz.
Para conocer las cortes españolas, Manuel Uruchurtu viajó a Europa en un barco modesto y sin muchos lujos.

Aunque su viaje de regreso a México iba a ser igual, un amigo cercano le cambió el pasaje por un billete de primera clase en el Titanic.

Según su esposa, Gertrudis Caraza, Manuel Uruchurtu abordó el Titanic en el puerto de Cherburgo, Francia.

Dos semanas después, Caraza recibió un telegrama de la Compañía Telegráfica Mexicana donde informaba que el cuerpo de su esposo no había sido localizado tras el hundimiento del Titanic.

Con información de SDP