Romero Deschamps, la corrupción ante seis presidentes y 11 directores de Pemex se extinguió
Redacción
El poder que Carlos Romero Deschamps exhibió ante seis presidentes y 11 directores de Pemex se extinguió. Luego de 26 años, el polémico ex senador renunció como secretario general del Sindicato de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana (STPRM).
En un desplegado, aseguró que su decisión se debe a que en este gobierno enfrenta “un escenario poco favorable” porque se ve al gremio “como contrario” y no como un grupo que colabore al desarrollo de la petrolera.
El presidente Andrés Manuel López Obrador confirmó que Deschamps, considerado uno de los líderes sindicales más corruptos en México, enfrenta dos investigaciones por presunto enriquecimiento ilícito y operaciones inusuales. Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación, dijo que el exlíder renunció para atender indagatorias.
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Romero Deschamps, considerado como uno de los líderes más corruptos y el gremio que dirige más opaco, deja su cargo luego de las investigaciones que en su contra ya se están llevando a cabo tanto en la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) como en la Fiscalía General de la República por presunto enriquecimiento ilícito y operaciones inusuales.
Aun cuando había sido señalado por enriquecimiento ilícito y corrupción, sobre todo luego de que saliera a la luz la vida de lujos que llevaban sus dos hijos, Paulina y José Carlos Romero, se mantuvo en el cargo al menos por cinco sexenios.
Diversos medios han reportado la vida de lujo de Romero y su familia: Ferraris, relojes de oro de 18 quilates, yates y departamentos en las zonas más exclusivas de Miami son algunas de sus supuestas posesiones.
Sin tapujos, sus hijos han mostrado en redes sociales imágenes de sus viajes alrededor del mundo y de sus compras en tiendas de lujo.
Protagonizó el Pemexgate, el desvío de 500 mdp a las campañas del PRI en 2000. No se le fincó responsabilidad alguna.
