PRD, de la mediocridad a la supuesta re-afiliación
Michoacán.- A inicios de este mes, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) cumplió sus 30 años de vida, festejo fracturado y sumergido en una crisis interna gracias a los malos gobiernos y funcionarios manchados de corrupción e ineficacia.
Una de las características amarillas han sido los desencuentros internos, mismos que dejaron a la ‘tribu’ Alternativa Democrática Nacional (ADN) fuera del Sol Azteca. Esto se ha vuelto la única certeza en las entrañas de un instituto político del que, sus últimas dirigencias nacionales han apostado por la desidiologización.
Dicen por ahí que el PRD nació en Michoacán y aquí morirá, cierto puesto que los últimos gobiernos, los malos manejos en la dirigencia estatal y los acuerdos entre diputados del partido amarillo no favorecen en nada.
En Michoacán ya nadie confía en el Sol Azteca, los gobiernos de Godoy Rangel y Aureoles Conejo han ido desgastando al instituto político. Funcionarios sumergidos en nepotismo y corruptelas, claro ejemplo es Antonio Soto Sánchez quién “ni picha, ni cacha, ni deja batear”, el de Tumbiscatío cobra como dirigente estatal y diputado local, además en la actual administración fungió como titular de la Secretaría de Desarrollo Social y Humano (Sedesoh) trabajo del cual se le recuerda muy poco.
Podriamos seguir con una lista interminable de funcionarios: Antonio García Conejo, Fabiola Alanis, García Avilés, Alberto Frutis, entre otros tantos.
Lo cierto es que con un gobierno opaco, desaseado y sin cumplir con ninguna de las ofertas de campaña significativas como lo es el de Silvano Aureoles, el fenómeno Morena y lopezobradorista tendría camino fértil para avanzar sin mayor problema hacia 2021.
La torpeza de la operación política del perredismo michoacano terminaría sepultando una historia de 30 años. Pese a todo Michoacán continúa siendo para el perredismo nacional un bastión, sobre todo por ser éste el único estado que aún gobiernan los amarillos en el país.
Las cúpulas nacionales perredistas han dejado ver la intención de desparecer al partido, mantener el registro y transitar pragmáticamente con otras expresiones políticas nacionales diversas, a la confección de otro partido.
