Otro trabajo que desaparece con el paso del tiempo, asegura Lucina, vendedora de tierra
Por: Moisés Ochoa
Desde muy tempranas horas la señora Lucina Cisneros se levanta para preparar su yegua y partir desde Colinas del Sur a varias zonas de la capital michoacana, para ofrecer tierra, que al parecer en esta época ha ido desapareciendo este tipo de ventas.
Fue aproximadamente desde los 18 años que esta señora comenzó con sus padres a vender tierra, tocando de casa en casa, para obtener recursos que le ayudarían a mantener a su familia.
“Yo comencé a vender tierra desde los 18 años, últimamente esta muy dura la situación, ya no se puede vender tan fácil, antes como quiera vendía mucho, ahora ya no nos va igual”, indicó.
Doña Lucina mencionó que este trabajo comienza a desaparecer con el paso de los años, debido a que los ciudadanos ya no están tan acostumbrados a estar dentro del hogar.
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“Este oficio de vender tierra también ya se esta acabando, pero uno ya no sabe que hacer a veces, por eso le echamos ganas a esto, porque además yo no se trabajar en la casa, me gusta echarle más ganas aquí”, señaló.
Ella y su esposo llevaban varios años trabajando, hasta que el señor enfermo, causando que se quedara en cama por un largo tiempo, por ello es que doña Lucina cada mañana se levanta para poder llevar un plato de comida a su hogar.
“Mi esposo me ayudaba, andábamos de casa en casa, ahorita es igual pero ya casi nadie abre la puerta, camino desde mi casa con mi yegua, si acabo temprano me voy temprano, sino hasta tarde como a las 6 de la tarde me regreso hasta Colinas, así andamos varios de nosotros”, dijo.
Cabe destacar, que al día llegan a ganar cerca de 200 pesos, con un máximo de 400 pesos, del mismo modo, hay días que no llegan a generar ningún ingreso, dejando varia tierra sin vender y la incertidumbre del mañana.
