El Consejo Estatal de Seguridad en Salud ha anunciado oficialmente el fin de la emergencia sanitaria provocada por el COVID-19 en Michoacán. Esta declaración se basa en la terminación de la emergencia en salud pública emitida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) el pasado 5 de mayo y publicada en México el 9 de mayo por el Diario Oficial de la Federación. Aunque la emergencia ha terminado, el estado continuará garantizando la promoción, prevención, diagnóstico y tratamiento del virus, reconociendo que el COVID-19 llegó para quedarse.
Según el acuerdo que establece las medidas sanitarias para el desarrollo de actividades educativas, sociales y económicas en el estado, se sugiere el uso de cubrebocas en clínicas, hospitales, pacientes y adultos mayores con comorbilidades en lugares concurridos. Los centros de trabajo deberán seguir concediendo incapacidades a quienes contraigan el virus, y se seguirá promoviendo el lavado de manos y el estornudo de etiqueta.
La estrategia nacional de vacunación contra el COVID-19 se reforzará y continuará en todo el estado de Michoacán, con el objetivo de lograr una mayor cobertura en la población. Además, se mantendrá la vigilancia epidemiológica y se implementarán medidas sanitarias emergentes en caso de mutación del virus o rebrotes. También se seguirá brindando atención a pacientes sospechosos de COVID-19 con pruebas rápidas y tomas de PCR, así como tratamientos específicos de paxlovid y remdesivir de manera gratuita.
El gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla reforzará los planes de respuesta ante emergencias sanitarias para evitar alteraciones en el orden social, la economía, los servicios públicos, la salubridad y la seguridad en el estado. Aunque la emergencia sanitaria ha concluido, se mantienen las precauciones y acciones para prevenir la propagación del virus y brindar atención adecuada a largo plazo a las personas afectadas por el COVID-19.
