Jacobo, el niño que comió un pan envenenado que supuestamente fue lanzado por vecinos para acabar con sus mascotas, despertó el día de ayer. Unos días atrás las redes sociales se paralizaron con el caso de unos hermanos que comieron un pan que se encontraron en su patio mientras jugaban.
Después de que consumieran el pan la hermana menor de Jacobo, identificada como Adriana, al momento de ser llevada al hospital perdió la vida ya que el veneno que consumió era un químico demasiado fuerte, por su parte el niño lucho como todo un campeón para no darse por vencido.
El secretario de Salud del estado de Veracruz, salió hoy a dar la cara con el último reporte de la evolución del pequeño en donde indicó que el pequeño ya se encontraba despierto y reaccionando.
“La madre del menor se encuentra muy agradecida con el personal médico, ya que en unos días Jacobo podrá regresar a su hogar en compañía de su familia”. escribió el secretario en sus redes sociales.
Hasta el momento las autoridades no han dado con las o los responsables de los hechos.
