Una mujer originaria de Nueva York, Estados Unidos, decidió demandar a la empresa Kelloggs, debido a que su galleta tenía menos crema de fresa que la que viene en el empaque.
La mujer pide 5 millones de dólares (100 millones 834 mil 250 pesos), pues argumenta daños legales y publicidad engañosa en las galletas, sin incluir intereses y costos.
Al parecer la imagen de la caja de las “Pop Tarts” da la impresión de que el relleno de fruta tiene “una relativa mayor cantidad de fresa” que la que en realidad tiene.
La demanda también contempla que las “Pop Tarts” tienen un colorante sintético, para hacer parecer el supuesto relleno de fresas más rojo y brillante de lo que es para que los consumidores lo encuentren atrayente.
