En Cuernavaca una enfermera perdió la vida al intentar autosometerse a un procedimiento quirúrgico estético, en la clínica en la que trabajaba.
La mujer identificada como Karina “N” de 30 años de edad, se habría aplicado anestesia sin estudios previos y sin supervisión médica, acto que le quitó la vida.
Al llegar los servicios de emergencia al lugar, se percataron de que la mujer ya había fallecido, por lo que se llamó a las autoridades policiacas y ministeriales para complementar el proceso legal.
Al respecto, el director general de la cínica, Rolando Samper, explicó que él no tenía conocimiento de las intenciones de la enfermera y que como consecuencia, uno de los medicamentos que se administró sin supervisión médica, le provocó un paro cardiorrespiratorio, provocándole la muerte.
“Lamentamos mucho lo que le pasó a Karina, pero es un acto que no está autorizado por mí y que además, desafortunadamente, ocurrió en mi clínica. Nada tengo que ver en el asunto, seguiremos los canales legales que tengamos que llevar a cabo”, expresó.
Informó que como propietario de la clínica estará en la mejor disposición para colaborar con las autoridades, pero se deslindó totalmente de la acción de su empleada y de las consecuencias.
