Este culto es dirigido a Jorge Belmonte, parte fundamental para el desarrollo de este hotel en Morelia al darle una nueva identidad.
El Día de Muertos es una tradición mexicana que honra a los difuntos, se pone una ofrenda a los seres queridos de cada persona que murieron, con la intención de recibirlos en su visita espiritual a nuestro mundo.
En el Hotel de La Soledad, de Morelia, año con año realizan un emblemático altar – ofrenda, que deleita las pupilas de cada visitante, extranjero y locales, por la combinación importante de sus elementos, que representan la llegada de los difuntos a este mundo.
Francisco, trabajador del Hotel de La Soledad, explicó que tardaron dos días completos en montarlo y los encargados de hacerlo fueron artesanos de Santa Fe de la Laguna, cuidando cada detalle, artesanía, elemento y colores.
“Este es un altar especial, lo principal que se denota como ofrenda es el arco de entrada que da la bienvenida, cuidamos los elementos del altar-ofrenda”.
Este culto es dirigido al ingeniero Jorge Belmonte, un hombre muy importante en la historia de Morelia y parte fundamental para el desarrollo de este hotel al darle una nueva identidad.
“Aquí en este altar se trae todo lo que a él le gustaba, le llamaba la atención, es prácticamente este altar en honor a el, con su tres niveles que debe llevar cada altar, además de los rezadores, los maniquíes que están al centro, una tradición de las comunidades Indígenas dónde las personas van a los panteones únicamente a rezar”
Indicó Francisco que los huéspedes del hotel, que son en su mayoría extranjeros, quedan maravillados con los altares que exponen y se interesan por conocer la historia del Día de Muertos.
“Normalmente el extranjero se maravilla por el colorido, los colores, la simbología, la parte de que nosotros como México celebramos a la muerte, cuando en otros países o ciudades no se habla de ello… Aquí le hacemos un altar, le rendimos fiesta, lo hacemos para recordar a los seres queridos y al ver eso les llama la atención, preguntan y nosotros les explicamos los orígenes”.
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En este altar se cuidaron cada uno de los elementos, entre ellos:
-Un mantel blanco: El color representa la pureza.
-Agua: Además de ser un elemento que simboliza pureza, mitiga la sed de las ánimas después de su largo recorrido.
-Velas y veladoras. La flama que emiten tanto velas como veladoras simbolizan la guía para que los muertos encuentren el regreso a su antiguo hogar.
-Copal e Incienso. Fragancia de reverencia, estos se utilizan para limpiar el lugar de los malos espíritus y así el alma pueda entrar a su casa sin ningún peligro.
-Flores. Adornan y aromatizan el lugar durante la estancia del ánima, el Cempasúchil es el símbolo de la festividad, nuestros antepasados asimilaban el color amarillo de la flor con el Sol.
-Comida. La comida tiene el objetivo de deleitar a los muertos que visitan la ofrenda, se cocina en honor a los seres recordados, por lo que se acostumbra poner su comida y bebida favorita.
-Retrato. La fotografía del ser querido quiere decir que ella o él serán quienes visitarán la ofrenda.
Puedes disfrutar de este altar, ingresando al hotel que se ubica en Ignacio Zaragoza 90, en el Centro histórico de Morelia, Michoacán.



