Formando parte de la estadística de 6 mil personas sordas en Morelia, Dulce ha vivido una vida llena de discriminación, falta de inclusión y burlas sólo por ser sorda.
A sus 34 años de edad, Dulce Gaona sorda de nacimiento, sigue padeciendo discriminación por diversos sectores en la ciudad de Morelia. Apoyada por un interprete, dulce relató las desventajas que vive diariamente, situaciones que pueden poner en riesgo su vida en el aspecto de salud, ya que un mala comunicación, la falta de inclusión y participación de la ciudadania les hace pasar malos ratos.
“Ha sido muy difícil, yo como una persona sorda las barreras de comunicación es algo que se nos presenta día a día, la falta de intérpretes también porque mi familia a veces no me puede apoyar para hacer un trámite, incluso alguna emergencia de salud, si es difícil poder tener una buena comunicación(…)no es nada fácil, imagínate que por una mala comunicación te receten un medicamento al que eres alérgico”
Para Dulce, llevar una vida normal como cualquier madre de familia se ha convertido en una lucha interminable, pues una reunión la pone nerviosa por no saber expresar su dudas, ya que son pocos los maestros que llegan a saber la lengua de señas; además de lidiar con el estrés constante para conseguir un buen trabajo, asegurando que el ser sorda la mantiene en un gran rechazo.
“Cuando es reunión con los maestros de las escuelas que tengo yo hijos o quieren comunicar algo respecto mis hijo también es otro problema, los maestro son oyentes y van a su ritmo (…) Tener acceso laboral ha sido muy complicado, hubo mucho tiempo que estuve busque busque y era más que nada por ser sorda, de como nos vamos a comunicar y también es parte de una discriminación”
Dedicándose actualmente a trabajar en una panadería y con una pequeña de 7 años, Dulce recuerda los malos momentos en lo que incluso con un mono la compararon sólo por ser diferente el resto, por lo que espera que las personas puedan conocer más sobre la comunidad sorda, abriéndole espacios en cada área social.
_“Yo siempre trato de luchar, cuando veo que las personas oyentes no se pueden comunicar conmigo siempre busco la manera de hacerlos entender(…) lo único que yo pido por parte de ellos es que haya respeto, yo se que en algunos lugares hay discriminación por falta de conocimiento (…) nos decían que hasta apreciamos monos por el uso de la lengua de seña, que es una lengua de monos y piensan que por ser sordos tenemos otra discapacidad”
Es necesario señalar, que de acuerdo con el ultimo registro del Instituto Nacional de Geografía y Estadística (INEGI), en la ciudad de Morelia hay al menos 6 mil personas sordas, donde en su mayoría son víctimas de discriminación y negligencias por la falta de participación para incluirlos en los espacios.
