Las danzas de Michoacán son muy diversas, y en Tiríndaro, comunidad p’urhépecha que limita con la antigua hacienda de El Cortijo, cerca del pueblo de Comanja, existe la danza de los p’ukiecha, los pumas o pukes.
En el día en que se celebra la fiesta patronal a la virgen del Rosario, el 8 de octubre, aparecen los jóvenes, para bailar esta danza que se extendió por el norte de Michoacán y que prácticamente ha desaparecido.
Esta danza, al igual que muchas, se convierte en un instrumento de la memoria colectiva local, que permite a los habitantes de Tiríndaro aproximarse a la experiencia de sus ancestros coloniales; pues les habla con música y movimiento, durante la fiesta, de un pasado lejano y les sirve de guía para enfrentar el presente.
En esta representación, los pukes ‘pelean’ entre sí, saltan y chocan los cuernos de la máscara. La música es tocada por una banda de viento local.
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Pero ¿cómo es el atuendo de Los pukes? Los jóvenes portan una máscara de venado, que en la dimensión de la fiesta tradicional cobra el simbolismo de un animal sagrado, y es que se danza en un marco de misticismo cristiano y reminiscencias de creencias religiosas precolombinas.
Los danzantes portan un traje de tela de mascota, por su semejanza con el pelaje del animal, además de faja azul (porque se le baila a la Virgen María, en advocación de la Virgen del Rosario), una corona de Santa María, y en sus manos llevan un “mecate” o una mazorca.
Tú ¿ya conocías esta danza?
