Ante el nuevo decreto que permitirá regularizar los conocidos como autos “chocolate”, las empresas encargadas de la distribución de automóviles y autopartes se encuentran en una posición un tanto preocupante debido a que la llegada de miles de estos autos reduciría en gran medida la compra-venta de vehículos completamente legales de los que dependen un gran número de empleos.
En entrevista telefónica con CB Televisión, Rubén Flores Muñoz, presidente de la Coparmex Michoacán, primeramente dio una breve explicación de lo que son los autos “chocolate” que han sido causantes de debate entre la población y los mismos empresarios.
“Un auto “chocolate” es un auto que ha entrado al país de forma ilegal. Normalmente este tipo de autos han sido usados en Estados Unidos durante algunos años (…) y de alguna manera están en la ilegalidad porque no tienen unas placas, no pagan una tenencia y no pagan un impuesto”, explicó.
La preocupación empieza cuando estos vehículos dejarán de ser tratados como ilegales para ser regularizados lo que pronosticaría una baja en las ventas de las concesionarias de autos de aproximadamente 39% después de que las ventas ya habían bajado en 2021, a causa de la pandemia, un 19% menos que en el 2019.
“¿Cuál es el temor? Al haber menos ventas de vehículos pues hay 2 millones de empleos vinculados a esta industria automotriz, que son empleos en riesgo por la baja en la producción. La realidad es que la Coparmex considera que la regularización de estos autos “chocolate” atentaría contra la recuperación del sector automotriz”, comentó.
Aunque las autoridades presentan este decreto como una nueva oportunidad para que estos vehículos sean regulados, la realidad es que las pérdidas que sufrirá la industria automotriz afectaran más que a las empresas, a todos los ciudadanos quienes perderán sus empleos a causa de este programa.
