Opinión

La política pública que nunca será: La discapacidad.

Indagaciones Estratégicas
La política pública que nunca será: La discapacidad.


Carmen Cabrera


La última tarea para aprobar el bimestre de la maestría que estoy cursando, consistió en realizar una propuesta de política pública. Era el momento de poner en práctica todo lo visto y aprendido durante el curso.

Algunos compañeros, eligieron temas como la corrupción, la transparencia y rendición de cuentas, la seguridad pública, etc. Temas actuales que impactan de manera importante la vida gubernamental del país.

Y lo cierto es que durante la última década mucho se ha trabajado para que los indicadores de corrupción mejoren; aún hay mucho por hacer en este tema. Hoy, existe un Instituto Federal de Acceso a la Información que vigila que los institutos y órganos de gobierno cumplan con la Ley de transparencia y rendición de cuentas.

Con respecto a la seguridad pública, se han llevado a cabo programas interesantes, que van desde nuevos cuerpos policiacos, participación ciudadana para la reconstrucción del tejido social; uso de los cuerpos militares y navales. Actualmente la política social juega un papel clave para la contención y reducción de la inseguridad. Políticas como las becas para jóvenes que se encuentran desempleados y que no tienen la oportunidad de estudiar.

Temas de gran interés que demandan implementar políticas que combatan, contengan y reduzcan los índices elevados en esas materias.

Sin embargo, yo decidí proponer una política pensada en un grupo que, desde mi perspectiva y vivencia propia, si no el más vulnerable dentro de los más: las personas con algún tipo de discapacidad.

¿Qué se sabe y qué se hay para este grupo? No se sabe mucho y hay menos en términos de políticas públicas.

Según las estadísticas que dio a conocer del INEGI hay 7.7 millones de personas con alguna discapacidad, de las cuales 1.2 millones son niños.
Hasta ahora lo que existe para este sector de la población son dos programas. Escuelas de educación especial y un programa de becas económicas.

El programa pensado para personas con discapacidad es el de las becas de bienestar del gobierno federal el cual atiende a 815 mil personas, la meta es que un millón la reciban. Suena bien, pero apenas representa el 11% de la población que se encuentra en una condición de discapacidad. Además, sólo atiende personas entre los 0 y 29 años de edad y si, además, pertenece o se reconoce en un grupo étnico, la beca la recibirá hasta los 64 años.

Otra condición que se debe cumplir para poder ser beneficiario de este apoyo es que vivan en zonas de alta o muy alta marginación.Entonces, lo que se tiene para esta población es acceso a educación especial básica y una ayuda económica. Sin embargo, dadas las características de esos dos programas, resultan insuficientes.

El monto de la beca que reciben las personas con discapacidad es de $2,550 bimestrales. ¿En verdad creen que una persona puede vivir con poco más de mil pesos al mes?

Después de los 29 años, ya no son beneficiarios de esta beca. ¿Acaso después desaparece esa condición?

Una preocupación que agobia a muchos padres de hijos con alguna discapacidad, sobre todo si ésta es severa y no permite que el niño logre ser autosuficiente e independiente, es qué será de ellos en el futuro.

Pienso que una política integral para personas con discapacidad debería ser aquella que contempla:

  • Acceso a espacios educativos inclusivos con personal adecuado que pueda potenciar sus habilidades y les permita convivir en sociedad.
  • Acceso a atención se salud gratuita: Médicos especializados, neurólogos, psiquiatras, nutriólogos, etc. Así como, atención adecuada de medicina en rehabilitación. Acceso a medicamentos.
  • Acceso a espacios de trabajo y laborales. Quizá no todas las personas puedan incorporarse en un trabajo, pero que haya incentivos en el sector privado y espacios en sector público para esta población.
  • Acceso a espacios de cuidado permanente o semipermanente. Para aquellas personas que por su grado de discapacidad no podrán incorporarse en el ámbito laboral, no podrán ser independientes para su cuidado y no cuenten con redes familiares para su cuidado.

Pero, también creo que aún falta mucho para que haya sensibilidad y preocupación genuina entre los actores políticos en este tema. Porque es un tema que no genera votos.

Por eso, y otras razones más creo que por un largo tiempo no habrá una política pública para la discapacidad.

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