María Fernanda Montoya Pérez, es una mujer aun muy joven, vive con su abuelita Lucy, por quien trabaja como empleada de una gasolinera desde hace dos años; le dolió dejar la escuela desde muy pequeña luego del deceso de su mamá, y es Fer quien decidió tomar la batuta del sustento familiar.
En relación al por qué es una gasolinera y no algún otro lugar, explicó que es donde se le dio la oportunidad cuando la ocupaba, pero lejos de eso agregó que es buen trabajo en el que gana bastante bien, además de que cuenta con la ayudad de las propinas que le permiten solventar los gastos necesarios.
Agregó que al darse cuenta que trabajaría en una gasolineria, sí llegó a tener algo de miedo por el trato con los hombres de quienes dijo, sí hay algunos que quieren pasarse de listos, pero es cuestión de pedirles respeto, ya que agregó que ella es una mujer que trata de ser lo mas amable con los clientes, pero no para el grado que llegue a ser mal interpretado.
De quién es María Fernanda Montoya, explicó algo ruborizada que es una joven sencilla, mujer de casa que sólo trabaja para el sustento de ella y de su abuelita: “Porque ella sólo depende de mi, y trabajo, suena raro, pero trabajo para que tengamos algo qué comer, perdí a mi mamá cuando era chica y por eso hoy sólo pienso en mi abuelita y yo”.
Finalmente dijo que está pensando que en la primera oportunidad que le sea posible buscará la forma de ahorrar para estudiar una carrera profesional, que le permita también una mejor calidad de vida y una certeza de que tanto a su abuelita como para ella no llegará faltar nada.



