Los videojuegos pueden ser tan benéficos como perjudiciales para el cerebro humano. Y es que aunque existe literatura científica sobre el impacto favorable que tienen sobre la memoria a corto plazo y la atención visual, poco se sabe sobre sus marca en otras áreas del cerebro.
La Universidad de Monreal es quien proporciona claridad sobre ello al concluir que juegos de acción, como los populares Call of Duty, pueden reducir la cantidad de materia gris alojada en el hipocampo, una de las áreas más grandes del cerebro humano, y así favorecer el padecimiento de enfermedades como depresión, esquizofrenia, transtorno por estrés postraumático y alzheimer.
De acuerdo con el estudio El impacto de los videojuegos en la plasticidad del hipocampo, realizado por profesores Greg West, de la Universidad de Monreal, y Véronique Bohbot, de la Universidad McGill, los jugadores que habitualmente juegan títulos de disparos en primera persona estimulan con mayor frecuencia el “núcleo caudalo”, una región del cerebro encargada de regir actividades rutinarias de las que habitualmente se obtiene una recompensa, como alimentarse, beber o tener sexo. Sin embargo, una mayor estimulación de esta zona disminuye el uso del hipocampo cerebral, encargado de funciones como la memoria espacial y episódica, lo que conduce a la pérdida de materia gris en la zona.
Para sus conclusiones, los investigadores sometierona pruebas de 90 horas de juego a dos grupos de jugadores, uno con juegos como Call of Duty, Killzone y Borderlands 2, y otro con juegos 3D de Super Mario Bros. Al comparar la actividad cerebral de cada grupo, hallaron que el grupo en contacto con juegos de acción había reducido la cantidad de materia gris del hipocampo, mientras que el otro había mejorado la estimulación de la zona.
El estudio también aconseja a los estudios desarrolladores de juegos de acción a modificar su diseño.
Fuente: Parentesis