Indignan imágenes de mujeres dando a luz en sala de espera
La situación a la que se enfrenta Venezuela, va empeorando día con día y las carencias se hacen bastante notorias como consecuencia de la fuerte crisis que está generando cada vez mayor falta de recursos y productos en todos los ámbitos, una muestra de ello son estas imágenes de mujeres dando a luz en la sala de espera de un hospital público, las cuales han indignado a la gente.

La oposición y el gobierno se han dado a la tarea de culpar al otro; por un lado, la viceministra de Salud, Linda Amaro, adjudicó esta situación al gobernador del estado de Lara, Henri Falcón, ya que el lugar ha superado la capacidad para atender a los pacientes.
“Producto de las múltiples fallas en hospitales de la región larense, nuestro centro de salud ha terminado siendo el único en operatividad, creando un colapso y superando los números en nuestra capacidad de atención. Somos el único centro con una maternidad plenamente activa”, fue el mensaje que compartieron.

Amaro afirma que el Hospital Central de Barquisimeto, uno de los más grandes, cuya administración corre a cargo del gobernador, tiene los insumos necesarios para apoyar a una gran cantidad de embarazadas pero les dicen que no hay nada y deben comprarlos, es por ello que tienen que recurrir a los centros públicos donde ya no se dan abasto.
“Hay insumos enviados por el Ministerio del Poder Popular para la Salud y no los sacan para entregárselos a los pacientes que los necesitan. Les hacen récipe y se los piden, cuando los insumos están aquí guardados. Todo esto es enviado por el Ministerio del Poder Popular para la Salud. Esto no fue comprado por el gobernador del estado Lara”.
A su vez, el director regional de Salud del estado Lara, Ruy Medina, negó que esta sea la verdadera situación que se está dando, al afirmar que se brinda la atención.
El gobierno decidió tomar represalias contra los involucrados en este escándalo que, después de todo, solamente era la realización del trabajo como podían lograrlo; fueron detenidos dos estudiantes de medicina y cinco trabajadores del hospital Pastor Oropeza.
Fuente: Excélsior
