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Identificación de grandes carnívoros silvestres en México

Identificación de grandes carnívoros silvestres en México

Los ejemplares de vida silvestre son todos los organismos que se desarrollan libremente en su hábitat, incluyendo sus poblaciones menores e individuos bajo el control del hombre (cautiverio), así como los ferales, especies domésticas que al quedar fuera de control del humano se establecen en el hábitat natural.

Sin embargo, puede haber circunstancias en las que la población y otros animales resulten afectados por la presencia de fauna silvestre.

Por lo anterior, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA)mantiene coordinación con diferentes instituciones para atender posibles acontecimientos con animales de vida silvestre –como avistamientos en zonas urbanas– donde la población podría resultar afectada.

La Profepa lleva acabo las siguientes acciones en materia de vida silvestre:

Verificación en esquemas legales de manejo y aprovechamiento.
Operativos de combate al tráfico ilegal.
Operativos de vigilancia en Áreas Naturales Protegidas (ANP) y ecosistemas prioritarios.
Promoción de la participación social.
Atención de contingencias ambientales.
En los últimos seis años esta Procuraduría ha atendido reportes de supuestos ataques de animales salvajes a otros, domésticos, y avistamientos de carnívoros terrestres rondando zonas urbanas.

Para una mejor protección, es importante conocer e identificar el tipo de animal que pudiera estar afectando a ejemplares domésticos o que están en zonas urbanas.

Carnívoros Terrestres

En nuestro país existen 33 especies de carnívoros terrestres en vida silvestre que comparten su hábitat con el ser humano, como el jaguar, el oso, el lobo mexicano o el coatí.

Estos animales poseen un gran valor ecológico, debido a que su presencia tiene un impacto positivo en los ecosistemas y favorecen la biodiversidad. Por ejemplo, los carnívoros buscan las mejores áreas conservadas y al mismo tiempo requieren de grandes espacios lo que, en consecuencia, ayuda a preservar otras especies

Los carnívoros son un grupo de mamíferos que se alimentan, completa o parcialmente, de carne. Poseen dientes especializados, como colmillos prominentes y molares carnasiales para cortar carne.

En México, las 33 especies de carnívoros existentes están agrupados en seis familias:

Los cánidos: Incluyen a los coyotes (Canis latrans), al lobo gris mexicano (Canis lupus baileyi), la zorra gris (Urocyon cinereoargenteus) y la zorra norteña (Vulpes macrotis).

Los úrsidos: Incluyen al oso negro (Ursus americanus) y al oso gris (Ursus arctos), actualmente extinto en México.

Los procioónidos: Incluyen al mapache (Procyon lotor), al cacomixtle (Bassariscus astutus) y al tejón coatí (Nasua narica).

Los mustélidos: incluyen a la comadreja (Mustela frenata), nutría de río o perros de agua (Lontra longicaudis), Cabeza de viejo (Eira barbara), Grisón (Galictis vittata) y tlalcoyote (Taxidea taxus).

Los mefitídos: Incluye a los zorrillos listados (Mephitis macroura), zorrillo rayado (Mephitis mephitis), zorillo manchado (Spilogale putorius).

Los félidos: El jaguar (Panthera onca), puma (Puma concolor), gato montés o lince (Lynx rufus), ocelote (Leopardus pardalis), tigrillo (Leopardus wiedii) y jaguarundi (Puma yagouaroundi).

Avistamientos y Ataques de animales de vida silvestre

Existen algunas causas por las que los grandes carnívoros atacan al ganado.

-La falta de presas naturales, debido a la cacería desmedida de venados (Odocoileus viriginianus), borrego cimarrón (Ovis canadensis), pecarí (Pecarí tajacu), armadillo (Dasypus novemcinctus) o tepezcuintle (Cuniculus paca).

-Por sus condiciones físicas disminuidas, que les impiden cazar a sus presas naturales.

-Porque aprendieron de sus madres a depredar ganado.

-Por la existencia de una abundante población de ganado libre en áreas silvestres y sin vigilancia, además de las malas prácticas ganaderas.

-Invasión de zonas agrestes donde habitan los carnívoros.

Además, en México se han abierto áreas naturales para dar paso a la agricultura y pastizales, lo que ha favorecido la interacción entre grandes carnívoros y animales domésticos.

Cuando estos últimos son atacados, lastiman la economía del ser humano. En consecuencia, éste busca matar al depredador, lo que dificulta acciones de conservación, en especial de especies en peligro de extinción.

¿Qué hacer para reportar un caso de depredación de fauna doméstica?

La Comisión Natural de Áreas Naturales Protegidas, organizaciones civiles y técnicos especialistas están atendiendo y asesorando a ganaderos sobre cómo prevenir, reducir o mitigar ataques de los depredadores.

Para el caso de felinos silvestres, se aplica el Protocolo de Atención a Conflictos con Felinos Silvestres por Depredación de Ganado.

El fondo de Aseguramiento Ganadero de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas apoya a productores pecuarios, a nivel nacional, que han padecido pérdidas de ganado por distintas causas.

A partir de 2009, se crea el Seguro de Ataque por Depredadores (SAD), que apoya a los productores por pérdidas de animales domésticos (ganado) por depredación de carnívoros silvestres (jaguar, puma, coyote, lobo, oso negro, ocelote y perros ferales entre otros). Dicho seguro sirve para compensar al productor afectado y para aumentar o mantener la tolerancia ante la presencia de carnívoros silvestres. Así, se busca evitar la cacería en represalia.

Para atender casos de depredación es importante:

  • No borrar las huellas alrededor del cadáver
  • No moverlo
  • Tomar fotografías del cadáver y del área del evento
  • Anotar cualquier evidencia y características del lugar
  • Dibujar la huella
  • Signos del ataque de colmillos,
  • Señales de pelea, si el atacado está cubierto con ramas
  • Proteger el cadáver lo mejor posible con ramas para guardar evidencia y evitar el carroñeo de otros animales.
  • Diferencias de las huellas entre felinos y cánidos silvestres

1. Los cánidos marcan las garras en las huellas y los felinos no.

2. El cojinete central de los cánidos es de forma triangular; en los felinos es trapezoide.

3. La huella de felinos por lo general es redonda; la de coyotes o perros es ovalada

4. En la huella de los cánidos es posible trazar una línea diagonal recta, entre el cojinete central y los dedos; en los felinos, no.

5. Las huellas de los perros por lo general son simétricas, con dos dedos al frente y dos a los costados. En los felinos, los dedos son generalmente asimétricos y siguen un patrón circular.

6. Las huellas de los perros y coyotes son similares, pero las del coyote generalmente son pequeñas y proporcionalmente más angostas. Los perros suelen dejar las garras más grandes y profundas que la de los coyotes.

(FUENTE) Guía de Convivencia para la prevención de Ataques de Animales Domésticos por Carnívoros Silvestres y Perros Ferales

Los depredadores pueden tener alguna preferencia por cierto tipo de presas. Por ejemplo:

El jaguar (Panthera onca).

Se encuentra en los estados de Chiapas, Campeche, Colima, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Veracruz y Yucatán.

Puede estar activo a cualquier hora del día, pero lo hace mayormente durante la noche.

Los machos pesan entre 64 y 85 kilogramos; las hembras entre 45 y 60 kilos.

Su longevidad, en vida silvestre, es de 12 años.

El jaguar es un cazador oportunista ya que atrapa a las presas disponibles. Se alimentan principalmente de pecaríes, venados, armadillos, tejones y agutíes.

Patrones de ataque.

Normalmente muerde en la cabeza, dejando una marca de colmillo en la piel, pero no grandes hoyos en el cráneo. A veces fractura el cuello de su presa, dejando arañazos en toda la cabeza y cuello.

Generalmente come primero del pecho, la lengua, orejas, pulmones y corazón. Su poderosa mandíbula le permite masticar huesos grandes.

El puma (Puma concolor).

Se le puede encontrar en todas las entidades del país, aunque su mayor población se ubica en los estados del norte y en la Península de Yucatán.

El peso de los machos va de 40 a 60 kilogramos; en las hembras de entre 25 y 50 kilos.

Su longevidad en estado silvestre es de 12 años, promedio. Se puede reproducir en cualquier época del año y tener entre uno y 6 cachorros (cada dos o tres años aproximadamente). Esta es una de las razones por las que no se les ubica como en peligro de extinción.

El puma es un depredador oportunista porque aprovecha distintas presas disponibles. Puede hacerlo a cualquier hora del día pero por la noche es mayor su actividad.

Se alimenta principalmente de venados, armadillos, tejones y agutíes, entre otros.

El ocelote (Leopardus pardalis).

Se le encuentra prácticamente en todo el territorio nacional menos en Baja California, Baja California Sur, Chihuahua, Ciudad de México, Coahuila, Morelos, Estado de México, Tlaxcala y Zacatecas.

Es un felino de talla mediana con cabeza pequeña, orejas redondas y erectas. Pueden pesar entre seis y 15 kilogramos.

Se alimenta de vertebrados pequeños y medianos como iguanas, serpientes, conejos y en ocasiones venados.

Tigrillo (Leopardus wiedii).

Es el felino más pequeño de México. Llega a pesar entre tres y siete kilogramos. Habita principalmente en los bosques tropicales y se alimenta principalmente de roedores, aves, pequeños reptiles y en ocasiones aves de corral.

Lince o gato montés (Lynx rufus).

Se distribuye desde el norte del país hasta el Istmo de Tehuantepec, mayormente en zonas templadas. Los adultos miden entre 60 y 90 centímetros de longitud. Su peso oscila entre 20 y 25 kilogramos. Se alimentan principalmente de liebres, conejos, roedores, aves y, en menor grado, de venados y pecaríes.

Cuando atacan animales domésticos, prefieren chivos o borregos.

Yaguarundi u onza (Puma yagouaroundi).

Se encuentra principalmente entre selvas y pastizales, aunque también en bosques de pino-encino. Llegan a pesar entre seis y nueve kilogramos. Se alimentan de pequeños vertebrados como roedores, lagartijas y aves. En ocasiones, de aves de corral.

Zorra gris (Urocyon cinereoargentus).

Este cánido se distribuye por todo el país. Pesa entre 1.5 y cinco kilogramos. Es omnívoro; se alimenta de pequeños vertebrados y frutas. En ocasiones puede depredar aves de corral.

Coyote (Canis latrans).

Se distribuye en todo el país. Su peso varía de ocho a 18 kilogramos. Son animales que cazan en hábitats abiertos dado que son depredadores persecutores.

Se alimenta de conejos, pequeños mamíferos, aves y crías de venado. En ocasiones, de animales domésticos como chivos y borregos. En manada pueden matar animales más grandes.

Perros ferales.

Los perros en estado feral (salvajes o asilvestrados) se alimentan de animales como venados o conejos. Los puedan cazar solos o en grupos. De los domésticos, atacan principalmente chivos, borregos y aves de corral. En manada pueden matar cualquier mamífero mediano o grande.

Oso Negro Americano (Ursus americanus).

Los osos se distribuyen en los estados de Sonora, Chihuahua, Coahuila, Nuevo Léon y Tamaulipas. En ocasiones en Durango. Su peso oscila entre 60 y 160 kilogramos.

Estos ejemplares son principalmente herbívoros. Rara vez se alimentan de animales silvestres, pero cuando lo hacen depredan pequeños mamíferos y venados. Becerros recién nacidos, chivos y cerdos, son animales domésticos a los que pueden atacar.

Denuncia

Es probable que pocas personas sepan con certeza qué hacer o a quién acudir cuando enfrentan situaciones como las aquí descritas. Por ello, es importante comunicarse a la Profepa o con las autoridades locales para recibir orientación y asesoría. El propósito es, finalmente, preservar las especies de vida silvestre, salvaguardar la integridad de la población y a los animales domésticos susceptibles de ser atacados.

Haz tu denuncia en:

https://www.profepa.gob.mx/innovaportal/v/1156/1/mx/haz_tu_denuncia.html

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