Tras el sismo de magnitud de 7.7 en epicentro de Coalcoman, Michoacán, provocó que sonara la alerta sísmica y los capitalinos salieron corriendo de casa o el trabajo para refugiarnos en las calles o parques cercanos
Fue un trabajador, mas tranquilo, decidió cortar un bolillo en rebanadas y salir a ofrecerlos en la calle a la gente que se cruzaba en su camino.
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Varias personas aceptó el pan mientras sonreía y grababa con sus celulares el amable gesto ante la escena de pánico por el terremoto.
Fuente: El Heraldo de Mexico
