El hombre reconoce que no lo hizo intencionalmente, sin embargo, no justifica las acciones del actor.
El pasado martes, el actor Pablo Lyle fue declarado culpable de homicidio involuntario por la corte de Miami, luego de haber golpeado a Juan Ricardo Hernández de 63 años de edad y que éste perdiera la vida.
Pese a que el actor recibirá su sentencia hasta finales del mes de octubre, tanto la fiscalía como la familia de la víctima han solicitado que sea castigado con la pena máxima, es decir, 15 años de prisión; según lo que dijo el hijastro dela víctima, Otto Aguilar, a su salida de la audiencia.
“Yo pienso que (la pena) debería ser lo máximo”, declaró. “Pero que cumpla 10 años que cumpla yo voy a estar feliz, yo voy a estar contento. Yo sé que no lo hizo intencionalmente, pero debe de cumplir”, agregó.
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El hombre reconoce que la muerte de su padrastro fue un accidente; sin embargo, señala que ni un impulso de ira es motivo para quitarle la vida a alguien: “él actuó muy agresivamente, sus acciones lo llevaron a esto, a ser condenado a estar preso, porque al final es un asesino; lo mató sin querer, pero fue un asesino”.
Asimismo, el hombre mencionó que están en espera del veredicto de culpabilidad para que su familia continúe su vida, sobre todo su madre, la señora Mercedes Arce, quien era pareja sentimental de Hernández, pues a pesar de que nada le devolverá la vida, por fin pueden decir que se ha hecho justicia.
Fuente: El Universal
