“Fuera Silvano, fuera Silvano”
Imagen Ilustrativa

Dicen las malas lenguas que Silvano está obsesionado en seguir dañando su imagen y a toda costa quiere vender varias propiedades de las y los michoacanos.

Por ello unos 300 integrantes de Morena se manifestaron este fin de semana frente a Palacio de gobierno en contra de Silvano Aureoles Conejo, quien pretende vender 10 inmuebles con valor de 638 millones de pesos a tan solo tres semanas de que se acabe su gestión.

Los seguidores de AMLO gritaban fúricos “ Fuera Silvano, fuera Silvano” en el sitio de la protesta.

La molestia de los morenistas se debe a que Silvano y su titular de finanzas, Carlos Maldonado, dejarán una deuda pública de 25 mil millones de pesos, y cerca de 10 mil millones en salarios y prestaciones que se les adeuda a miles de empleados de los tres poderes locales, así como de maestros porque no se les ha pagado.

Las cifras hablan del grave problema financiero que Carlos Maldonado creo en la entidad.

El actual gobierno heredará a la administración entrante una deuda bancaria a largo plazo de alrededor de 20 mil millones de pesos, además de una deuda con constructores y demás proveedores que oscila los 7 mil millones de pesos, mientras que la de corto plazo con instituciones financieras ya fue solventada.

En su momento el secretario de Finanzas y Administración, Carlos Maldonado Mendoza, aseguró que la deuda a corto plazo con bancos ya se pagó en tiempo y forma, es decir tres meses antes de que entre el próximo gobierno.

Maldonado Mendoza reconoció que son alrededor de 7 mil millones de pesos a los que asciende la deuda que aún tiene el gobierno estatal con contratistas y proveedores, misma que cuando entró la administración oscilaba los 14 mil millones de pesos.

Ante el cuestionamiento sobre cuánto de esa deuda se estaría pagando antes de la salida de la administración de Silvano Aureoles, el funcionario estatal consideró complejo disminuir ese pendiente financiero: “Pues se va a quedar (el siguiente gobierno) con esos, yo digo que con esos 7 mil (millones de pesos), veo difícil que nosotros paguemos”.

El encargado de administrar las finanzas estatales mencionó que sí están haciendo algunos pagos, pero a proveedores menores, que consideran, dependen de ese recurso para mantenerse.

Entre los pendientes por solventar se encuentran proyectos de obra pública, ya que a decir del presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) delegación Michoacán, Antonio Tinoco Zamudio, aún no se les ha pagado obra que les fue asignada y está en proceso o incluso terminada.

Por ello los legisladores electos, que habrán de tomar posesión del cargo el próximo 15 de septiembre, aseguraron que no permitirán que el Congreso local apruebe la venta de los inmuebles a unos días que concluya esa legislatura, porque aunque el gobierno de Michoacán asegura que el dinero de la venta de los terrenos será para el pago de empleados estatales, no hay justificación alguna porque ha derrochado recursos en helicópteros y lujos personales, y sin ningún avance social ni de desarrollo para los michoacanos.

Silvano en la recta de su mandato está obsesiona en convertirse en el peor mandatario que ha gobernado Michoacán.

Ni modo ya lo mordió la viborita feliz.