Quien diría que uno de los momentos mas felices de la vida pudiera convertirse en un recuerdo amargo y triste.
El hombre de la tercera edad acudió a un restaurante para festejar su cumpleaños pero cual fue su sorpresa mas grande que al estar ya a la espera con un pastel de chocolate sus invitados le avisaron que no podían asistir a la celebración la cual había preparado con mucha dedicación.
“Les pido una disculpa por robar su atención a todos. Hoy es mi cumpleaños, cumplo 61 años, y arreglé las mesas y traje pastel porque quedé de verme con mi familia aquí para celebrar mi cumpleaños pero nadie vino, por lo que les pido que a quien quiera sentarse conmigo a celebrar mi cumpleaños ya me canten las mañanitas, se lo voy a agradecer infinitamente”, dijo el hombre según testigo presentes.
La empatía de las personas hizo que varios se reunieran al rededor del anciano y partieran el pastel que originalmente había comprado para compartir con su familia, pero a pesar de haber quedado plantado el señor pasó un momento agradable con los demás comensales del lugar.
¿Tú qué hubieras hecho?
