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En el basurero de Cocula se incineraron al menos 19 cuerpos; podrían ser de normalistas de Ayotzinapa

En el basurero de Cocula se incineraron al menos 19 cuerpos; podrían ser de normalistas de Ayotzinapa

La investigación realizada muestra que el crimen organizado ha tomado algunas instituciones de seguridad y justicia. Se dijo que la desaparición de los normalistas no es un caso aislado, sino un reflejo de la situación que se vive en diversas zonas de la República

En el basurero de Cocula se incineraron al menos 19 cuerpos y es necesario determinar si corresponden a algunos de los 43 normalistas de Ayotzinapa, indicó Luis Raúl González Pérez, presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, quien añadió que la investigación realizada muestra que el crimen organizado ha tomado algunas instituciones de seguridad y justicia.

Al presentar la Recomendación 15VG/2018, sobre la Investigación por Violaciones Graves de Derechos Humanos en el Caso Iguala, el Ombudsperson señaló que la Procuraduría General de la República subestimó el hallazgo de 38 porciones petrosas de huesos temporales que detectó el organismo.

Asimismo, subestimó una bolsa recuperada en el río San Juan, que contenía tres porciones petrosas, 52 fragmentos óseos y 21 elementos odontológicos que deberían ser sometidos a pruebas de ADN, para determinar si corresponden a los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero.

“El hallazgo de las porciones petrosas de huesos temporales constituiría un elemento suficiente para concluir que, cuando menos, los cuerpos de 19 personas habrían sido incinerados en el basurero de Cocula, siendo indispensable realizar los análisis genéticos, a efecto de determinar si dichos fragmentos óseos corresponden a alguno de los estudiantes normalistas desaparecidos”, destacó.

Esta información dada a conocer por el organismo contradice la llamada “Verdad Histórica” que presentó el gobierno, en la que se afirmó que los 43 normalistas fueron asesinados e incinerados en el basurero de Cocula y sus cenizas dispersadas en el río San Juan.

González Pérez enfatizó que la verdad que encontró la CNDH muestra “la existencia de una vinculación clara y previa a los hechos de septiembre de 2014 entre algunas autoridades estatales y municipales con miembros del crimen organizado; la cooptación penetración y toma del crimen organizado de algunas instituciones vinculadas a la seguridad y justicia en los tres niveles y órdenes de gobierno”.

Expresó que la desaparición de los normalistas no es un caso aislado, sino un reflejo de la situación que se vive en diversas zonas de la República, puesto que “un crimen de las dimensiones del que se presentó en Iguala, sólo pudo ocurrir por la penetración del crimen organizado en las estructuras de gobierno”.

José Trinidad Larrieta Carrasco, titular de la Oficina Especial para el Caso Iguala, explicó que la recomendación se dirigió a 16 dependencias, por los hechos ocurridos los días 26 y 27 de septiembre de 2014, cuando fallecieron seis personas, 42 resultaron lesionadas y 43 fueron víctimas de desaparición forzada.

Manifestó que para elaborar la carpeta de investigación de más de un millón de hojas y mil 255 tomos se enfrentaron a los obstáculos y a la falta de cooperación de diversas autoridades, quienes negaron la información o la entregaron incompleta.

El presidente de la CNDH mencionó que la recomendación no pone fin a las indagatorias sobre el caso, pero representa un punto de partida para las nuevas autoridades, a quienes les corresponderá “enderezar y continuar las investigaciones penales del caso”.

De acuerdo con la investigación de la CNDH, seis autobuses estuvieron involucrados en la desaparición de los 43 normalistas; ellos salieron en los camiones 1561 y 1531, en el camino intentaron tomar el autobús Costa Line 2513, el cual siguieron hasta la Central de autobuses bajo la consigna de que cuando los pasajeros descendieran podrían subirse a él, pero no lo lograron.

Sin embargo, a las 21:17 horas del 26 de septiembre de 2014, los normalistas partieron en caravana de la Central de Autobuses de Iguala, a bordo de dos autobuses Costa Line 2012 y 2510 y un Estrella de Oro 1568, mientras que, para esos momentos, el autobús 1531 ya se había adelantado a la caravana, el cual después fue retenido por elementos policiales en el Puente del Chipote, donde fueron sustraídos de 15 a 20 normalistas.

La caravana conformada por los tres autobuses, circuló sobre la calle Hermenegildo Galeana que se convierte en Juan N. Álvarez, hasta que fueron bloqueados a la altura de Periférico Norte, por la patrulla 002 de la Policía Municipal de Iguala.

El organismo indicó que en el primer autobús Costa Line 2012 viajaban 30 estudiantes; en el segundo, 2510 iban a bordo 36 normalistas y en el autobús 1568 viajaban de 23 a 28 estudiantes, entre ellos, el líder Bernardo Flores Alcaraz identificado por sus demás compañeros como “El Cochiloco”, quien iba al mando de todo el grupo estudiantil.

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De acuerdo con la investigación, los normalistas fueron obligados a bajar de los camiones y entonces una persona vestida de civil arribó al lugar y dijo que sólo esperaban “luz verde, sino ya los hubieran matado”, por lo que la CNDH indicó que corresponde a la Procuraduría General de la República determinar quién era ese sujeto y de quién esperaba orden.

Mientras que los estudiantes que viajaban en el autobús 1531 fueron conducidos hacia Huitzuco para que un sujeto denominado “El Patrón” resolviera su situación.

La Comisión indicó que hubo participación de elementos de la policía de Huitzuco y de otras dos corporaciones.

Fuente: AM

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