El papa Francisco, en el marco de la Jornada Mundial de la Paz y el inicio del Año Jubilar, instó a condonar las deudas de los países más pobres como un gesto concreto de justicia social y esperanza.
Durante el tradicional rezo del Ángelus desde el Palacio Apostólico, el pontífice destacó la necesidad de traducir el perdón divino en acciones sociales que alivien la carga de las deudas para personas, familias y naciones.
“El primero en perdonar las deudas es Dios”, recordó Francisco, quien alentó a los gobernantes, especialmente de países con tradición cristiana, a cancelar o reducir las deudas de las naciones más necesitadas. El Papa ya había planteado esta propuesta en diciembre pasado, cuando también sugirió destinar parte de los recursos destinados a armamento a la creación de un fondo para combatir la pobreza.
Además, Francisco reafirmó su llamado a la paz mundial y el cese de los conflictos armados. Hizo mención especial a las crisis en Ucrania, Gaza, Israel, Myanmar y la provincia de Kivu del Norte en la República Democrática del Congo, y expresó su gratitud a quienes trabajan en procesos de diálogo y negociación. “Oremos para que cesen los combates en todos los frentes y para que se apunte decididamente a la paz y reconciliación”, exhortó.
Por la mañana, el Santo Padre presidió la Solemnidad de María Santísima Madre de Dios en la basílica de San Pedro, donde enfatizó la importancia de proteger y dignificar la vida humana en todas sus etapas, desde la concepción hasta la muerte natural. Este compromiso, dijo, es esencial para construir una civilización de paz.
Con su mensaje, el Papa Francisco plantea una agenda de esperanza, justicia y reconciliación, marcando el inicio de un año dedicado a restaurar la dignidad y la esperanza en medio de los desafíos globales.
Fuente: ARISTEGUI NOTICIAS
