El legado que Freddie Mercury nos dejó
El 23 de noviembre de 1991, Roxy Meade, la agente publicitaria de Queen, dio lectura a las palabras redactadas por Freddie Mercury, mismas que marcarían el mundo de la música para siempre:
“Como consecuencia de las grandes conjeturas aparecidas en la prensa en las dos últimas semanas, es mi deseo confirmar que me he hecho las pruebas de VIH y tengo SIDA. Creo que ha sido conveniente el mantener esta información en secreto para proteger la intimidad de los que me rodean. Sin embargo, ha llegado el momento de que mis amigos y mis fans de todo el mundo sepan la verdad y espero que todos se unan con mis doctores y aquellos que luchan contra esta terrible enfermedad. Mi intimidad siempre ha sido algo especial para mí y soy conocido por las pocas entrevistas que concedo. Por favor, comprendan que esta pauta continuará”, declaró la estrella de rock.
Luego de menos de 24 horas de dar este anuncio, Freddie Mercury, a sus 45 años, no resistió más y se marchó para siempre, dejando una profunda tristeza en sus seguidores, pero también un par de invaluables legados que hasta la fecha siguen más vivos que nunca: su música y una causa de generosidad para combatir el SIDA.
El primer legado lo conocemos todos, y el segundo es una fundación llamada: The Mercury Phoenix Trust, creada por Brian May, Roger Taylor y su manager, Jim Beach, en memoria del cantante de la icónica banda de rock.
En los últimos 21 años la fundación ha donado más de 16 millones de dólares en su nombre y financiado más de 700 proyectos en la lucha mundial contra el VIH / SIDA.
Los ingresos recaudados por The Mercury Phoenix Trust son repartidos a grandes organizaciones benéficas no gubernamentales, pero la mayor parte de los fondos van directamente a las pequeñas instituciones de base en las que los destinatarios lograrán relación calidad-precio.
Fuente: El Diario de Coahuila
