Dicen las malas lenguas que varios funcionarios de la pasada administración municipal de Morelia deben de estar preocupados, ya que las nuevas autoridades van tras de ellos y las seis quincenas que se regalaron fuera de la ley.

Y es que luego del revuelo que causó la entrega de un bono Covid-19 a los integrantes del cabildo durante la administración municipal de Humberto Arróniz Reyes y algunos funcionarios más, el Secretario del Ayuntamiento, Benítez Silva determinó que serán 34 ex funcionarios morenistas los que serían investigados por dicho tema.

Yankel puntualizó que tras haber encontrado alrededor de 150 irregularidades en el proceso de entrega de recepción, este tema fue uno de ellos, debido a que fueron dos bonos los que se entregaron, por un monto de 4 millones de pesos.

Benítez Silva determinó que es ilegal que dichos ex servidores municipales, recibieran este tipo de remuneración, ya que carece de un sustento legal, esto debido a que sus condiciones laborales son totalmente diferentes, destacando que en caso de recibir un «finiquito», debería ser muchísimo menor al dinero que recibieron.

Destacó que en 4 días más, que se concluya la investigación del referido proceso, será la Auditoría Superior del Estado, quien se encargará de investigar este tipo de situaciones, fincando responsabilidad a quienes consideren o se les pida información acerca de este tema.

El funcionario municipal comentó que desconoce si, otros trabajadores del Ayuntamiento, recibieron este bono, pero reiteró que las condiciones de los mismos son totalmente diferentes a las de ellos, por lo que mencionó se debe investigar a fondo la entrega indebida de dinero de los morelianos.

Como se recordará 12 ex regidores, la ex Síndico Municipal, el ex Alcalde, así como secretarios de Urbanismo y Obra Pública, Movilidad y Espacio Público, Administración, Tesorera, entre otros más, fueron beneficiados con dicho bono, el cual se señala podrían haber recibido un total de más de 183 mil pesos.

Algunas autoridades de Morena señalaron que regresaron el dinero, pero nunca lo comprobaron con algún comprobante del banco o documento similar.

Ni modo ya los mordió la viborita feliz.