Dicen las malas lenguas que poco o nada le importó a los grupos delincuenciales la presencia de más policías o efectivos de la Guardia Nacional en varios puntos de Michoacán.

Y es que tal parece que en Michoacán nada ha cambiado, nada ha funcionado, ni el cambio de gobierno del PRD a Morena y los michoacanos, están como desde hace años es decir entre la espada y la pared.

La nueva historia de violencia inició el 6 de noviembre, en Ciudad Hidalgo, Michoacán, una comunidad asolada por una lucha criminal entre los cárteles Unidos y Jalisco Nueva Generación (CJNG) que ha destrozado a familias completas, incendiado poblados y asesinado a placer.

Ese día, los pobladores observaron a la distancia el abandono de siete cadáveres en un taxi. El temor los invadió porque poco antes habían observado la incursión de grupos armados.

El hallazgo de los cadáveres fue en la esquina de Avenida Cuauhtémoc Norte y la calle Leona Vicario, en plena colonia Centro del lugar.

“YA LLEGAMOS A CIUDAD HIDALGO, VAMOS POR TI DANIEL CORREA Y TODA TU BOLA DE LACRAS ATT: ‘CJNG’ GRUPO ‘X’”, se leía en el narcomensaje junto a los cuerpos embolsados en la cajuela.

El miedo caló y paralizó a los pobladores, sobre todo en las zonas más indefensas. Como parte de la seguridad, las autoridades instalaron operativos que amedrentaron a los criminales sólo unas horas. Asesinatos, quemas de casas, ranchos y vehículos ocurrieron en el municipio de Chinicuila, Michoacán, este lunes.

Las cifras no mientes y el secretario de seguridad pública ha desbancado al de Silvano Aureoles en cuanto al número de homicidios. De acuerdo con el Informe de Seguridad diario del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad, desde el pasado 1 de octubre hasta el 1 de noviembre, Michoacán ha alcanzado la cifra de 254 asesinatos. En septiembre, el último mes de la administración de Aureoles, el número de crímenes de este delito fue 183.

El general José Alfredo Ortega Reyes, debe ponerse a trabajar con todo empeño y si ve que la cosa está más difícil de lo que imaginó, debe pedir ayuda a AMLO o renunciar al cargo.
Ni modo ya lo mordió la vivi