El Acueducto de Morelia fue construido a finales del siglo XVIII y, según datos históricos, fue Fray Francisco Antonio de San Miguel Iglesia Cajiga, quien otorgó los recursos para dar inicio a la obra. Cabe mencionar que el personaje se encontraba en una escultura ubicada al inicio del acueducto, la cual era conocida como “Monumento a los Constructores”.
Sin embargo, el 01 de agosto del 2021, se llevó a cabo una consulta popular para que las y los morelianos dieran a conocer su opinión con respecto al “Monumento a los Constructores”, además de también conocer la opinión de los habitantes de pueblos originarios, para saber si sería retirada dicha escultura.
Por otro lado, el Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) comentó en un comunicado que la escultura, “lejos de reconocer a quienes construyeron con su trabajo, oficio y arte en la construcción de Morelia, revela lo que significó históricamente el periodo de la colonia para los pueblos indígenas, representando una sociedad de castas, racista y esclavitud”.
Dicha acción se llevó a cabo a la par con la consulta ciudadana, la cual fue efectuada con la finalidad de dar a conocer los casos de exfuncionarios federales que presuntamente habían cometido delitos.
El resultado de dicho ejercicio fue con fines informativos ya que no se vinculó ni obligó a las administraciones que estaban al frente ni a las futuras a que asumieran la determinación que manifestaban los participantes.
Por lo tanto, después de que se dieron a conocer los resultados, el CSIM fue responsable de continuar con el proceso ante las nuevas autoridades estatales y municipales.
Pero tras el rechazo del Consejo Supremo Indígena de Michoacán a la escultura de los constructores, la cual se encontraba al inicio del Acueducto de Morelia, era considerada una alusión a la esclavitud, aunque la secretaría de cultura del Ayuntamiento de Morelia, Fátima Chávez Alcaraz, se dio a la tarea de investigar la situación jurídica de la obra, porque no formaba parte patrimonio del municipio.
Durante una entrevista, Fátima Chávez comentó que no sabía quienes eran los dueños de la escultura, la cual fue realizada por José Padilla Retana, y por eso la dependencia agotó los términos jurídicos para no caer en una falta administrativa.
Incluso señaló que una vez que se agotaran las vías legales tomarían una decisión al respecto, para buscar la dignificación a la figura de los pueblos originarios.
“Lo primero es agotar la vía jurídica, que haya una certeza jurídica de a quién pertenece la escultura para evitar que nosotros no caigamos en una falta administrativa, no podemos intervenir algo que no es nuestro, a partir de eso y que hayamos agotado todas las vías legales, entonces se tomará una decisión, obviamente siempre en pro de dignificar la figura de los pueblos originarios”.
Es preciso mencionar que el 12 de octubre, el Consejo Supremo Indígena de Michoacán en acuerdo con las autoridades del ayuntamiento taparon con una lona la escultura, hasta que supieran que hacer con ella.
El vocero del movimiento Pável Guzmán Macario, especificó que el Ayuntamiento se comprometió a modificar o retirar la escultura, no sin antes revisar el estatus legal que guardaba la obra y asimismo hablar con el autor de la misma.
También agregó que no estaban contentos con la decisión y que seguirían exigiendo que la escultura fuera retirada.
El día de ayer un grupo de manifestantes derribó la escultura de “Los Constructores”, 27 años después con lazos por ser considerada discriminatoria a todas las comunidades originarias, dicho monumento fue inaugurado en 1995.
Finalmente los grupos indígenas acusaron al Ayuntamiento de Morelia de retrógrado por negarse a retirar el “Monumento a los Constructores”, por lo que decidieron en Asamblea General, retirarla por su propia cuenta, haciendo responsable de cualquier acto de represión al Presidente Municipal de Morelia.
