Lo que comenzó como un postre preparado con amor para compartir en familia terminó convirtiéndose en una tradición que, desde hace más de 15 años, forma parte de las calles y la identidad de Tarímbaro.
Domingo Pérez, conocido por la venta de camote, calabaza y frutas, se ha convertido en uno de los comerciantes más reconocidos y apreciados del municipio gracias a la calidad de sus productos y la cercanía que mantiene con sus clientes.

Con el paso de los años, su sabor característico y su dedicación al trabajo le han permitido ganarse el cariño de generaciones de tarimbarenses, convirtiéndose en un personaje ampliamente identificado dentro de la comunidad.

Más que un oficio, para Don Domingo esta actividad representa una pasión que continúa desempeñando con entusiasmo, orgullo y amor por sus raíces, manteniendo viva una tradición que ya forma parte del imaginario colectivo del municipio.
