Morelia, Michoacán.- Parecía un hombre normal, vestimenta casual, lentes para verse más intelectual, pero su sangre circulaba de manera acelerada, clásica de delincuente.
Se trata de un joven que ingresó a una agencia de motocicletas ubicada sobre el boulevard García de León, al ver que había solo una empleada a la vista la amagó con una pistola.
Con toda calma, tomó una bolsa de plástico donde guardó el dinero de la caja registradora y de la caja fuerte.
La empleada seguía órdenes del presunto ladrón, se replegó a la pared mientras escuchaba como tiraba el contenedor plástico de monedas de la caja registradora.
En cuestión de segundos salía del negocio y escapaba caminando, sin prisa, hasta que se perdió de la imagen de las cámaras de seguridad.
Si usted lo reconoce, denúncielo.
