¿Alguna vez escuchaste que los límites los pones tú? Y es que está frase no está tan alejada de la realidad, pues cuando menos lo esperas tus metas parecen cada vez más cerca; tal es el caso de Jesús Machorro, quién pese a la inmovilidad de su cuerpo ha logrado pintar cerca de 400 cuadros.
Un sólo día bastó, para que el futuro de Jesús cambiará, pues luego de un accidente médico al nacer, provocó que su sistema nervioso colapsara, dejandolo inmóvil del cuello hacia abajo.
“Yo pinto con la boca, porque como ven yo no me puedo mover; mi discapacidad es al momento de nacer porque el doctor me cargó en la cabeza”.
Sin embargo, esto no fue un impedimento para buscar su educación, tomando clases y abriendose puertas para motivarse y encontrar un espacio al cual poder pertenecer.
” Y de la pintura pues como yo digo fue una chiripada porque me metí a una escuela que había antes que se llamaba APAC, me dijeron que habría que hacer un retrato y yo dije que con la boca”.
Y es que pese a su esfuerzo y al empeño que le ha puesto para realizar cada uno de sus obras, aún hay gente que crítica este labor, la cual sólo es realizada por 60 pintores en todo el país, siendo Jesús el único pintor con la boca en el estado de Michoacán.
” la gente dice a veces que que bonita pintura y hay otra gente que dice, ay que chiste tiene eso, pintar con la boca, a ver porque no lo haces tú”.
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Desafortunadamente, la inflación y pandemia ha afectado la economía de Jesús, teniendo que ir sobreviviendo con lo poco que le queda.

“tengo más de 400 pinturas, pero no sé venden porque no es artículo de primera necesidad es lo malo, y ahora con esto de la pandemia no me ha ido muy bien y como que ahorita me la he visto un poco apretado”.
Pero todo esto, no ha hecho que se de por vencido, mostrando a los demás todo lo que ha aprendido, ayudando a motivar a los demás, celebrando con un taller, el día de pintar con la boca, el cual llevará acabo el próximo 4 de septiembre en la plaza del Carmen de la ciudad de Morelia.

Así, entre todas sus limitaciones y a sus 55 años, Jesús se ha convertido en un ejemplo para más de uno, enseñando a la población que los límites no existen cuando las ganas de salir adelante se mantienen vivas.
