¿Conoces las falsificaciones profundas o deep fakes? ¡Ten cuidado puede ser un amigo diciendo cosas terribles de ti!
Redacción
Si a usted le llega a su teléfono celular una liga en la que al abrirla aparece un video en el que sale un amigo suyo diciendo cosas terribles de usted, con expresiones de voz y gestos “inconfundibles”, no se lo tome tan a pecho, al menos no de entrada. Llámele y verifique: es posible que no esté ni enterado de que se trata. Puede tratarse de una deep fake.
Hace poco se inauguró en Florida el museo Salvador Dalí. Un lugar en el que usted puede interactuar con el artista (que se decía inmortal) e incluso tomarse una selfie con él. Un algoritmo capaz de analizar miles de fotografías del pintor, aprendió todos y cada uno de sus gestos y sus movimientos corporales. La voz también es indistinguible de la original. Salvador Dalí, quien murió hace 30 años, le dará la bienvenida personalmente.
El reconocimiento y la recreación virtual de caras y voces es una realidad que avanza a pasos acelerados gracias, en buena medida, a la inteligencia artificial y a la tecnología 5G. Por eso estamos viendo lo que pudiera ser el inicio de la “madre de todas las batallas comerciales”, protagonizada por los Estados Unidos de América y China. Los daños colaterales de dicho encontronazo podrían ser realmente graves y nos pueden afectar a todos. Cualquier mercado, de mediano para arriba, será un botín apetecible.
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El verdadero temor de las grandes potencias en torno a su seguridad está en dicha esfera. Razón no les falta. ¿Se imagina a los grupos terroristas con esta tecnología a su alcance? Las deep fakes pueden conmocionar todo lo imaginable (mercados, gobiernos, comunidades enteras). Se estima que hay al menos tres mil millones de elementos vinculados vía internet y cerca de 70 mil redes interconectadas. Un algoritmo en el Medio Oriente puede colapsar una planta de energía atómica en el hemisferio sur. No es ficción. Una decena de empresas controlan el mundo digital. La pregunta es: ¿quién las controla a ellas? ¿qué gobernanza es posible en un esquema de tal naturaleza? Por otro lado, esa misma tecnología (con la capacidad autoinnovadora que tienen los algoritmos inteligentes) puede ser nuestra mejor aliada. Si fuéramos capaces de compartirla, sería la gran opción para un desarrollo incluyente y sostenible.
A las noticias falsas (fake news) y a las falsificaciones profundas (deep fakes) las tenemos que contrarrestar con sus propias armas, es decir, con tecnologías capaces de prevenirlas y de denunciarlas. Es cierto que se requiere un marco jurídico que hoy por hoy no existe, pero también se necesitan nuevos acuerdos políticos multilaterales y esquemas globales de colaboración.
