Isidro Galicia/ politics
En política nunca debe despreciarse un acuerdo, una negociación o la propia distribución del poder. En Michoacán ocurren hechos que pulverizan la congruencia y desdibujan el proyecto de la 4T, al entregarse a grupos y actores políticos el poder gubernamental y que en el pasado reciente, se identificaron como rabiosos adversarios al movimiento de López Obrador.
Conversos y ahora aliados al gobierno de Ramírez Bedolla, el gobernador traicionó la naturaleza y los propios principios que le dieron identidad ideológica al constructo político de presidente; al sumar a su círculo más cercano a personajes impresentables y que hoy, serán quienes conduzcan el propósito de la transformación en Michoacán. Una abierta y profunda contradicción.
Los fundadores críticos del partido oficial se encuentran purgados del gobierno, observados como enemigos del gobernador. Ante una errónea interpretación del poder, Bedolla destruye y debilita en sigilo al movimiento social y electoral, mientras los líderes partidarios, burócratas y traficantes de influencias callan como momias ante la traición.
