Opinión

Columna: A los ojos de la idolatría republicana-democrática-nacionalista ideología del próximo gobierno

Columna: A los ojos de la idolatría republicana-democrática-nacionalista ideología del próximo gobierno

Por: Luis Sánchez

Es curioso revisar vida y fama de los “héroes” mexicanos, por mucho tiempo y gracias a la historia “oficial” (la que nos enseñan en primaria y secundaria principalmente), tenemos en el subconsciente social que los próceres de la patria en distintas épocas fueron personas en las que sólo abundaba la virtud y sentido patriótico. En esta ocasión me refiero a esa triada a la que AMLO rinde culto y lanza sus sentencias como presidente electo, a los ojos de Benito Juárez, Francisco I. Madero y Lázaro Cárdenas. No discutiré las aportaciones que se les atribuyen a cada uno de ellos como las Leyes de reformo, la lucha por la democracia y expropiación petrolera. Y a lo que aspira el próximo presidente de México es a trascender como el mejor presidente del país; vara alta y hago votos por un México mejor.

Pero a qué más se puede aspirar siguiendo las figuras que vigilan el predicar del presidente electo. Primero, Benito Juárez ocupó la presidencia del país por más de 14 años, en distintos periodos y bajo distintos mecanismos que por supuesto procuró para lograrlo. Segundo, Francisco Madero dueño de latifundios en el norte del país, se interesó por la política y en particular en derrocar a Porfirio Díaz, cuando sus intereses como terrateniente fueron tocados. Tercero, Lázaro Cárdenas del Río aportó el corporativismo político, aglutinando distintas agrupaciones sociales y sindicales al Partido de la Revolución Mexicana (PRM, papá del PRI); además de institucionalizar el presidencialismo en el sistema político mexicano.

Es decir, el presidente electo hace anuncios delante de figuras que realizaron prácticas que fueron configurando el sistema político, del cual el mismo AMLO ha combatido o por lo menos en discurso ha dicho estar en contra. Ningún otro personaje político en años recientes había evocado a la historia del país como lo hace AMLO. Sólo que cuando se acude a la historia, ésta tiene distintas versiones y hay que considerarlas todas, para bien y para mal.

¿Y sí el próximo presidente es a lo que aspira? Por lo pronto, lanza un mensaje no verbal al presentarse por delante de quiénes él considera como buenos presidentes, ejemplos a seguir, a una austeridad republicana, una democracia “pura” y a cuidar el patrimonio nacional. Pero a la vez ese mensaje no verbal, también pone las prácticas negativas de la triada “patriótica” con la que se cobija el presidente electo.

Podríamos estar ante la construcción de una nueva “dictadura perfecta” o tal vez de un nuevo régimen anclado en la historia en la que también se configuraron los vicios del sistema político y gobierno del México de hoy. La triada republicana-democrática-nacionalista, ¿es para la aprobación de lo que se dice en el pulpito llamado “casa de transición”? ¿Es para que no se cuestione a quién se presenta como un apóstol de esta triada? Cual fuese el motivo, lo que debe de ocurrir en México a partir del 1 de diciembre, es que se asuma como gobierno y se deje esta campaña electoral permanente de la cual no se ha querido bajar.

Que le avisen que ya será su turno de gobernar; y que no es lo mismo apedrear la casa a ser el inquilino.

Twitter: @LF_Sanchez

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