La forma de vida para el mundo entero cambió radicalmente desde el confinamiento, el teletrabajo se ha vuelto tan común como ir a la oficina y las restricciones de distanciamiento social se pueden leer y oir por todos lados.

Si bien se habla con frecuencia de los beneficios que el teletrabajo puede aportar a los empleados, en muchas ocasiones se deja en segundo plano el hecho de que millones de niñas y niños abandonaron las aulas para darle un cambio radical a su vida, en el que la oportunidad de socializar con individuos externos a la familia ha traído graves consecuencias emocionales en ellos.

Producto de la suma importancia que lo anterior tiene, en Estados Unidos se realizó un estudio para el cual se analizaron dos grupos de adolescentes, uno de ellos asistió a clases de manera presencial y el otro lo hizo online; los resiultados de dicho experimento social se publicaron en la revista especializada Educational Researcher, la cual ha encontrado que los estudiantes de secundaria que asistieron a la escuela de forma remota durante la pandemia de COVID-19 sufrieron más social, emocional y académicamente que los que asistieron a clases presenciales.

Los alumnos que recibieron clases a distancia obtubieron menores puntuaciones en los estudios acerca de sus capacidades emocionales.

Debemos reconocer que los estudiantes en remoto no solo están rezagados como alumnos, sino que están sufriendo como personas.

Si para las personas adultas, la llegada del Covid-19 ha representado una fuerte lucha para la adaptación del nuevo ritmo de vida, al echar una mirada hacia los niños y adolescentes observamos que las consecuencias a largo plazo que el confinamiento podría traerles en su desarrollo social y emocional.

En Michoacán actualmente se mantiene una lucha entre dos grupos muy claros, aquellos que están pidiendo volver a clases y los que se encuentran totalmente en contra. La crisis sanitaria es un problema que se le ha ido de las manos a las autoridades sanitarias, con sistemas de salud colapsados, incapacitados para sostener a un estado que se encuentra viviendo un repunte más en la incidencia de contagios. En una lucha que parece no tener fin, las decisiones de nuestros mandatarios, serán las que marquen el rumbo del futuro próximo en el estado.

Con información de National Geographic