Dicen las malas lenguas que este lunes arrancó en Michoacán la estrategia Desarmando la Violencia, cuyo objetivo es el desarme de civiles mediante acciones de canje de armas, operaciones de supervisión en aeropuertos, centrales de autobuses y servicios de transporte de paquetería; así como el establecimiento de puestos estratégicos de inspección.
Por instrucciones del gobernador Alfredo Ramírez, estas acciones se realizarán en coordinación con la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), Guardia Nacional, la 21 Zona Militar, la Fiscalía General del Estado (FGE), como parte del proceso para la construcción de la paz en Michoacán.
Para cumplir con la encomienda, se instalarán módulos para el canje de armas en Morelia, Zamora y Apatzingán, donde podrán ser entregadas a cambio de dinero en efectivo, artículos electrónicos y electrodomésticos.
A decir del gobernador de Michoacán, el tráfico de armas se realiza de “modo hormiga” a través de servicios de transporte y paquetería, por lo que se llevarán a cabo operaciones en los dos aeropuertos internacionales, tres nacionales y 15 aeródromos; así como en las 22 centrales de autobuses de las principales ciudades y 161 servicios de transporte de paquetería con los que cuenta la entidad.
Asimismo, se establecerán puestos de seguridad, con la participación de la 21 Zona Militar, Guardia Nacional, Secretaría de Seguridad Pública, Fiscalía General del Estado y dos binomios caninos, ubicados en Cuto del Porvenir y uno en Cuamio, en la zona limítrofe entre Michoacán y Guanajuato, ambos puntos considerados estratégicos para el trasiego de armas.
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Las principales rutas de ingreso de armas al estado según nuestras autoridades provienen de Guanajuato, Jalisco, Colima y el Puerto de Lázaro Cárdenas, además de una ruta interna de Buenavista Tomatlán hacia Los Reyes -Angahuan -Zacán -Uruapan -Pátzcuaro, siendo las dos primeras, las que registran mayor afluencia.
Veremos cómo funciona esta estrategia que pretende erradicar la violencia en la entidad.
Ni modo, ya los mordió la vivi feliz.
