Escuela Primaria Urbana “Libertad” continúa de puertas cerradas a razón de las agresiones tanto físicas, como verbales de parte de las profesoras Claudia Itzel Betancourt Santana y Janeth Oralia Tapia, que no han sido destituidas del centro escolar.
Ante esta situación, madres y padres de familia han buscado entablar un diálogo con autoridades educativas, pero aseguraron que solo pueden pedirle a la maestra que tome conciencia, lo que detonó la inconformidad de las y los jefes de hogares.
“Simplemente fue una reacción, en base a estos acontecimientos yo fui a tomar medidas, a concientizar que no es la mejor manera, pero hasta allí, porque yo no puedo hacer nada” declaró Matías Molina, jefe del sector educativo.
Los padres de familia afirmaron que ya han solicitado apoyo por parte del ministerio público y de derechos humanos, en el primero no pudieron presentar denuncia por que las autoridades determinaron que ningún niño había recibido agresiones importantes y en las oficinas de derechos humanos no han recibido una respuesta favorable.
“No estamos pidiendo disculpas, simplemente queremos que no haya maestras agresoras con los niños, […] estamos defendiendo a nuestros hijos, no se me hace justo, que por un niño que aventó un papelito, mi hija haya tenido que pagar las consecuencias de este suceso, […] queremos que no haya este tipo de maestros en la escuela, no hemos recibido más que agresiones también por padres de familia”.
Finalmente, la escuela primaria cumplirá dos semanas desde que se paralizaron las actividades, y los niños han manifestado que no quieren regresar a clase, hasta que no tengan nuevas maestras, pues les tienen miedo a las profesoras Claudia Itzel y Janeth Oralia.
