Él había ido de visita junto a su padre y Ana Julia, a la casa de su abuela paterna, donde el niño fue visto por última vez con vida cuando partió solo a la casa de sus primos, que vivían a tan solo 100 metros de su abuela.
Luego de su desaparición y teniendo a la mujer de origen Dominicano como la principal sospechosa, pues fue la única que durante la búsqueda “encontró una pista” del caso, la policía la comenzó a seguir, y la descubrieron cuando sacaba de un pozo el cuerpo del pequeño, lo envolvió en cobijas y lo metió a la cajuela de su automóvil, para llevarlo a una zona más lejana.
La mujer fue detenida y este martes ante los agentes que llevan la investigación en la Comandancia de la Guardia Civil durante cerca de dos horas, ella “ha respondido a todas las preguntas” que se le han hecho, confirmando las sospechas.
Cabe destacar que en 1996, una hija de 4 años de Ana Julia Quezada, falleció al caer desde una ventana de la vivienda en la que residían en Burgos a un patio interior, un caso que se cerró como “muerte accidental”, pero que ahora ha sido recordado por la muerte de Gabriel, levantando las sospechas de que ella pudo haberlo echo.
Fuente: La Sexta/El Español
