Dicen las malas lenguas que continúa el pleito entre Silvano y Andrés Manuel López Obrador.

Este martes el gobernador de Michoacán, Silvano Aureoles, presentó una queja en la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), por la presunta violación de sus derechos como ciudadano.

Con veloz caminar llegó a las 10 de la mañana, Aureoles arribó a las instalaciones de la CNDH con una carpeta de pruebas sobre la supuesta intromisión del crimen organizado en el proceso electoral del pasado 6 de junio, y expresó su preocupación por el nulo interés del presidente Andrés Manuel López Obrador, para entablar un diálogo con él para tratar el tema electoral.

En improvisada conferencia de prensa Silvano dijo “En estos documentos tengo explicado a detalle y de manera cronológica cómo fue la intervención de la delincuencia organizada en el proceso electoral pasado. Pero, además, tengo documentadas las veces que pedí una audiencia con el presidente, y al negármela está violando mi derecho como ciudadano”.

Además ante la prensa nacional dijo que ha sido amenazado, ofendido y desacreditado por personas afines al presidente de México o a su partido, Morena.

Sobre ello dijo “Tengo muchas amenazas de gente cercana a él, a su partido –Morena–, y tengo denuncias ante la Fiscalía General de la República por traición a la patria, esa es la narrativa que utilizan”, acusó.

Sin especificar nombres, calificó de inconcebible que personajes que ocupan espacios de poder en el gobierno federal amenacen a un gobernador, sin que exista un proceso legal abierto, para enviarlo a una cárcel de máxima seguridad.

“Acciones de este tipo representan un abuso del poder y son actos claros de persecución política. El nuevo régimen usa las mismas prácticas del régimen que prometió combatir”, apuntó Silvano Aureoles, quien el 1 de octubre, al concluir su gestión, será sustituido por Alfredo Ramírez Bedolla, de Morena.

Finalmente, tras destacar que atenderá la indicación que le dieron representantes de la CNDH para ser recibido el próximo jueves 16 por la presidenta del organismo, Rosario Piedra, advirtió que no descansará y continuará su lucha por la democracia y la seguridad nacional, para evitar que México se convierta en un narcoestado.

Mientras Silvano se quejaba de AMLO los y las michoacanas seguimos enfrentando todo tipo de problemas por las deudas al magisterio, sindicatos y organizaciones de todo tipo.
Ni modo, ya los mordió la viborita feliz.