Dicen las malas lenguas que la nueva variante Delta tiene a todas las autoridades de Michoacán preocupadas y en alerta máxima.

Y es que aunque la entidad registra ya varias semanas en semáforo verde, el incremento de casos positivos por COVID-19 y la confirmación de contagios con la nueva variante Delta, obligan a reforzar al doble las medidas de prevención y contención desplegadas hasta ahora.

Hoy todos los integrantes del Comité de Crisis señalaron la importancia de reforzar las medidas sanitarias y a no bajar la guardia, frente al riesgo de la tercera ola de contagios prevista para el mes de agosto.

Hasta hoy martes el 14.7% de la población del estado cuenta con esquemas completos de vacunación contra COVID-19; sin embargo, debe apegarse a las medidas sanitarias y mantener la protección, ya que con el brote de la variante Delta aumenta el riesgo de contagio y por ello de mortalidad.

Las autoridades del Comité de Crisis precisaron que el brote de la variante Delta se detectó en una familia de Zinapécuaro; al momento son cinco integrantes contagiados, dos presentan cuadros graves y uno de ellos incluso, de 25 años de edad, no presentaba antecedentes de comorbilidad, por lo que el cuidado debe ser mayor.

Se dijo que es urgente que habitantes de los municipios de Morelia, Uruapan y Lázaro Cárdenas fortalezcan las medidas sanitarias para abatir la incidencia y evitar que se complique el retorno a clases presenciales.
Hasta el día de hoy, Michoacán registra una ocupación hospitalaria del 13.5%, con 65 mil 72 casos de COVID-19 confirmados.

De la variante Delta se tienen confirmados cinco casos y hasta el momento la familia está monitoreada por las autoridades de forma extrema.

Hoy la gran amenaza está en Zinapécuaro, es decir a unos cuantos kilómetros de Morelia.

Ni modo ya nos mordió la viborita feliz.